En la columna anterior mencionaba a una chica, personaje de una película, que por tener ciertas confusiones amorosas parecía ser una persona con una estabilidad emocional tan frágil que difícilmente estaría en capacidad real de hacer una verdadera pareja con alguien.
Este es un problema más serio y difundido de lo que parece, relacionado con una gran pregunta: ¿cuándo está alguien preparado emocionalmente para tener una pareja sin complicar su vida?
Por supuesto que es una pregunta difícil de contestar, pues la respuesta puede variar de una persona a otra. Y tampoco existe alguna oficina o sistema de acreditación que nos diga cuándo alguien llena las condiciones necesarias.
Sin embargo, todos somos capaces de identificar lo que no es normal, lo que no es una situación sana. Vemos cómo viven ciertas personas y nos preguntamos: ¿por qué se complican tanto la vida?, ¿por qué parecen escoger la consigna de hacer las cosas difíciles cuando se pueden hacer fáciles?
Por ejemplo, el hombre que siempre tiene romances apasionados con mujeres de pasado tormentoso, e intenta rescatarlas del fango, aunque ellas ni siquiera consideren estar en un fango.
La mujer básicamente bien casada que se involucra en una relación extramatrimonial tormentosa (quizás con alguien nada aconsejable), y tira por la borda su matrimonio para vivir ese romance en toda su plenitud.
El hombre que gasta dinerales en "comprar el cariño" de una mujer mucho más joven que él, esperando que tarde o temprano ella reconocerá su generosidad y le premiará con amor y lealtad a toda prueba.
La mujer que tiene especialidad en hombres con un historial de inestabilidad de toda clase, y se dedica pacientemente a esperar que cambien y sean buenos con ella.
Personas así viven entre el dolor y el rechazo de sus seres queridos, a quienes descuidan o abandonan para dedicarse a vivir plenamente sus experiencias, que consideran únicas en su vida e indispensables para su felicidad.
No se dan cuenta de que, como los grandes terremotos, suelen ser relaciones cortas, de mucho poder destructivo y con poca opción de reconstrucción.
Continuaremos con el tema.