A pesar de que fue canal 7 el que le dio tribuna y muchos minutos a este personaje, para que persiguiera a todos los pecadores y se construyera una imagen para llegar donde pudo, el viernes 25, en La Prensa Libre , el sacerdote la emprendió contra los del 7 porque lo perseguían con las cámaras y le hacían la vida imposible.
Y si la prensa no hubiera dado seguimiento a las denuncias hechas por Parmenio Medina, ¿qué habría pasado? ¿Se habría enterado monseñor que la emisora era propiedad de aquel señorito? ¿Habrían sabido los contribuyentes que, a pesar de sus constantes donativos, se necesitaban muchos millones para mantener la emisora? ¿Sabría la jerarquía eclesiástica que el curita tenía semejante bejuco?
A pesar de que muchas dudas fueron despejadas, todavía hay asuntos que no concuerdan.
El 3 de mayo, monseñor anunció que tanto los bienes como la administración de radio María de Guadalupe pasarían a manos de la Iglesia. Entonces vinieron las reuniones secretas entre ambos personajes. Hubo más revelaciones y desmentidos en la prensa. El 25 de mayo, los dos religiosos anunciaron su decisión de cerrar la emisora, como quien dice, conmigo nació, conmigo muere.
Entonces los buenos marianos se enojaron. Insultaron al Obispo, la emprendieron contra la Iglesia y contra todo aquel que se atreviera a cuestionar al sacerdote. Han presentado varios recursos legales y han hecho hasta lo imposible para evitar que se silencie la María, una voz que se pudo haber multiplicado de no haber sido por los malos manejos financieros y el desmedido afán protagonista de su fundador.
¿Protagonista? Claro que sí. Comenzó muy quedito en canal 7. Más adelante luchó para que le dieran el Canal 13, hasta que finalmente pudo tener una emisora hecha a su medida.
Poco después empezaron los escándalos con las clases de manejo en La Sabana y un rosario de denuncias hechas por Parmenio Medina quien logró, finalmente, que los medios y los obispos abrieran los ojos, los oídos, la nariz y la boca. Cómo se parece esta historia a la de Jimmy Swaggart, verdadera vedette de la pantalla chica.
Que le asignen una parroquia al padrecito, pero que no calle la María.