Sábado por la noche en la televisión nacional. La novedad la ofrecía canal 11 con el estreno de Los Popof . Con mucha dosis de escepticismo y serias dudas acudimos a la cita que prometía risas en tiempos de crisis.
Detrás de esta nueva aventura está Gustavo Rojas, a quien se le recuerda en ese campo de la producción y la dirección humorística televisiva por Los elegidos , y Las aventuras de Emeterio con Yety la furris (Eileen Brenes) incluida. ¿Humor? Claro que sí. ¿Quién no recuerda la vacilada que le pegó Rojas a un montón de juega de vivos cuando se inventó la visita de Pedro Almodóvar al país? Entonces muchos se enojaron pero muchos más se rieron.
Los Popof convencieron y también provocaron risas. Esta nueva travesura de Gustavo Rojas sorprende positivamente y supera las expectativas y la calidad a la que nos tienen acostumbrados este tipo de producciones humorísticas en nuestro medio.
José Solano, Fabricio Gómez, Teresita Borge, Viviana Calderón, Ivonne Alfaro, Francisca Quesada y la siempre buena de Flor Vargas caminaron con propiedad sobre el guión de Alberto Portocarrero. La producción es de la experimentada actriz Tatiana Zamora, ahora convertida en productora. La dirección es del mismo Rojas.
La cara nueva (que también tiene un cuerpo nuevo) es Viviana Calderón, quien resultó, desde el principio, muy espontánea e ideal para el personaje que representa; además ella es bella, talentosa, se lleva muy bien con la cámara, tiene un rostro amigable y una expresión muy tierna (todavía no sé qué hace en A todo dar ).
La serie, cuyo segundo capítulo veremos mañana, está basada en un buen número de lugares comunes de nuestra sociedad que aunque crudos y reales, son tratados con humor, con mucho humor por aquello de que también hay que aprender a reírse de las desgracias.
Las calamidades que sufre la gente pobre fueron matizadas por las historias de un vendedor de lotería, un taxista (pirata), una adolescente novia de un conductor de bus y personajes que viven en situaciones similares. Son aquellos que piden fiado en la pulpería, suspiran por el futbol y aunque no tienen plata para pagar el alquiler de la casa, nunca les falta una excusa para enfiestarse. Es una familia muy nuestra hasta con insufrible suegra incluida.
Es una serie de humor y logra hacer reír, quizás por eso sobran las risas grabadas que se activan en los chistes claves.
Los Popof , hay que decirlo, salieron al aire con el apoyo de anunciantes, lo que les garantiza sobrevivir en ese ingrato mundo del rating.