Se ha definido la creatividad como el proceso de presentar un problema a la mente con claridad (ya sea imaginándolo, visualizándolo, suponiéndolo, meditando, etc.) y luego inventar una idea o concepto según líneas nuevas (Alfonso Paredes).
En vacaciones, a través de diferentes estrategias, se puede estimular la creatividad de los niños y los jóvenes. He aquí algunas:
* Presénteles un objeto común, como una tapa de envase plástico, y pídales que digan funciones alternativas.
* Haga que adivinen la finalidad de algún objeto a partir de un mínimo de claves verbales o gráficas. Por ejemplo, si el objeto es una taza, dibuje un asa incompleta y, poco a poco, vaya agregando partes, hasta que adivinen.
* Que rediseñen un artículo de la casa examinando sus características y luego presenten una propuesta distinta, o redecoren el cuarto con el mismo mobiliario que hay.
* Haga que realicen asociaciones entre ideas o artículos que parecieran no tener relación.
* Cuente una historia y pídales que le cambien el final o que inventen una historia paralela con su personaje favorito de la misma.
* Inventen juntos recetas de cocina.
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