Setas, champiñones, hongos: todos son un delicado regalo de la naturaleza.
Aunque ya los hongos no son el hogar preferido de los duendes y las hadas, si son favoritos en nuestras mesas. Me refiero a los comestibles, ya que también existen otras variedades sumamente tóxicas que pueden provocar la muerte.
Existen en el mercado variedades comestibles, y sus nombres están casi siempre en francés, y que van desde los hongos cultivados en granjas especiales, hasta los llamados salvajes, que se recolectan en varios bosques del viejo mundo.
Chanterelles . Es la palabra francesa que designa a una especie que tiene forma de cáliz, de color ocre, o amarillo rojizo. Su sabor recuerda al albaricoque.
Morel . Este es un hongo típico de Europa y tiene un aroma bastante fragante y para algunos parecido al de la trufa.
Trufas . Es el hongo más caro del mundo, raro y apetecido por quienes dicen tener un gusto por lo extraordinario.
Su historia es muy curiosa, ya que en la antigüedad era considerada una peste. No se pueden cultivar y solo aparecen al final del otoño entre las raíces de los árboles de arce en una región de Francia.
Para buscarlos se utiliza un viejo método que consiste en utilizar cerdos entrenados que enloquecen con su aroma. Al cerdo se le da un poco de comida con ralladura de trufa, para que luego se desespere por buscar más de tan raro sabor. Algunos comerciantes utilizan perros de cacería, pero en menor cuantía.
Existe una variedad de trufa blanca, de sabor fuerte que es típica de Italia, pero que al igual que su pariente francés tiene un precio muy elevado.
Al ser tan caras, usualmente las trufas se sirven ralladas sobre huevos revueltos o platos de pasta; pero hay quienes pueden darse el lujo de saborearlos finamente tajadeados sobre mantequilla caliente.
Girolles . Tienen forma de pequeños capullos y crecen en el lomo de árboles de corteza muy porosa.
Hongos Ostra . De gran tamaño, se asemejan al molusco que les da su nombre. Su característica es la gran cantidad de líquido que sueltan al cocinarse.
Porcini . Se venden deshidratados y se usan en salsas de carne y pollo, su país de origen es Italia. La variedad francesa se llama cËpes.