Quizás para muchos lectores el simple hecho de leer el título de esta columna les cause aversión, y crean que se trata de un tema cargado de pedantería o vanidad.
Para mí, el caviar es como el rayo láser: algo que se menciona con mucha frecuencia, pero que pocos han visto, probado, o saben que es.
Idealizado por las películas, las canciones y las revistas del corazón; el caviar es uno de los alimentos más raros, caros y exóticos del mundo.
Lo curioso es que en realidad no es más que huevos de pescado.
El verdadero caviar se hace con huevos del pez conocido como esturión , que se pasan por un tamiz y luego se les agrega un poco de sal.
Hoy, la palabra también sirve para señalar a otras variedades de posturas de pescado.
Existen tres variedades "auténticas" de caviar conocidas como: beluga, osetra y sevruga.
Para los conocedores el mejor, y por ende el más valioso es el del tipo beluga.
El caviar beluga recibe su nombre por el esturión beluga que nada en el Mar Caspio, una masa de agua que comparte fronteras con Rusia e Irán. Sus huevos son casi del tamaño de un guisante, de textura muy tersa y con un tono plateado, gris o negro.
Le sigue en calidad la variedad osetra , de tamaño menor y de color terroso, o gris.
Por último está el caviar sevruga de tamaño muy pequeño y de tinte gris.
Además, existe una variedad muy pequeña de color ámbar llamada caviar dorado o caviar Sterlet . En otras época este último tipo de caviar estaba reservado solo para los zares rusos, los shahs de Irán y los emperadores austríacos.
Hoy en el mercado de nuestra aldea global ofrece variedades de caviar de precios más razonables, que provienen de diferentes especies de pescados. Dentro de estos podemos encontrar por ejemplo el de salmón que se procesa en los Estados Unidos.
Por otra parte, es bueno conocer que la palabra malossol , que aparece en algunas latas o frascos de caviar no se refiere a ningún tipo de huevo, y viene del ruso. Quiere decir "con poca sal".
Cuando se trata de servirlo, el caviar debe presentarse frío , en una fuente doble cuya base está sentada en hielo.
De igual manera, se recomienda servirlo con una cuchara de concha nácar, porque las de metal pueden estropear su sabor.
Se acompaña de triángulos de pan tostado, y también se acostumbra acompañarlo con vodka helado o champaña .