1854-1931. Presidente de Costa Rica, cuya progresista administración inició una etapa nueva en la historia nacional . Rodeado de los más brillantes intelectuales liberales del país y con el apoyo de su ministro Mauro Fernández, impulsó la creación de importantes instituciones educativas; fundó el Liceo de Costa Rica, el Colegio Superior de Señoritas, el Instituto de Alajuela y una Escuela Normal. De acuerdo con la ideología del círculo gobernante, dictó la ley general de educación que declaró laica la enseñanza primaria gratuita y obligatoria, suprimió el Concordato con la Santa Sede y clausuró la Universidad de Santo Tomás con el propósito de reabrirla con signo liberal y no religioso.
A su gobierno le correspondió hacer frente a un problema relacionado con el límite norte del país y tuvo que defender la validez del Tratado Cañas Jerez ; para ello contó con la magnífica colaboración del licenciado Pedro Pérez Zeledón, quien se encargó de la defensa de Costa Rica; el árbitro nombrado y aceptado por ambos países, presidente Cleveland de Estados Unidos, dictó un Laudo en 1888, reafirmando la validez del Tratado. Durante su gobierno, don Bernardo fundó el Museo Nacional y la Biblioteca Nacional ; estableció la Cruz Roja, construyó el parque Morazán, creó el primer Asilo para enfermos mentales, la Lotería Nacional administrada por la Junta de Caridad, y avanzó en la construcción del ferrocarril al Atlántico. En el ámbito legal, dictó el Código Civil de Costa Rica. Para procurar el arreglo de la deuda externa, celebró el contrato Soto-Keith; y, sobre la administración de las rentas nacionales, el contrato Soto-Ortuño; además, implementó el uso del sistema métrico decimal, impulsó la vacunación obligatoria y perfeccionó el servicio de Correos. Nació en Alajuela. En San José obtuvo el bachillerato en Ciencias y Artes en 1871. En la Universidad de Santo Tomás se graduó de abogado en 1877; ejerció la profesión y viajó por Estados Unidos y Europa. De nuevo en Costa Rica, fue Gobernador de Alajuela. Sirvió varios ministerios en el gobierno de su suegro el presidente Próspero Fernández, y cuando éste murió en 1885, para que concluyera el periodo constitucional fue llamado a ejercer la Primera Magistratura. En las elecciones de 1886 fue elegido Presidente de la República. Las suspicacias creadas con respecto a la imparcialidad del gobierno (por ser el ministro Ascensión Esquivel candidato a Presidente) movieron al señor Soto a entregar el mando al tercer Designado doctor Carlos Durán, tras las gloriosas jornadas cívicas del 7 de noviembre de 1889 en defensa del respeto al mandato popular. Falleció en San José. Fue Benemérito de la Patria en 1885.