
París. EFE. Kenzo, con un coloreado desfile que rompió todas las tendencias, Laroche, Chapurin y Yoichi Nagasawa, fueron algunas de las estrellas invitadas en la penúltima jornada de desfiles del pret-a-porter de París para la primavera-verano 2007.
No fueron las únicas, pues además de los creadores de todo el mundo que presentan su trabajo en diferentes salones de la ciudad, como la peruana Sumy Kujon en showroom , Antonio Berardi, Chloe, Martin Grant, Hermes, Barbara Bui y John Galliano hicieron desfilar ayer su visión de mujer ideal para el verano que viene.
Una mujer que con el modisto ruso Chapurin podrá ser dorada, de la cabeza a los pies; a la que Guy Laroche vestirá de negro, celeste, beige o blanco, en drapeados cortos para el día, largos para la noche; o a la que el japonés Yoichi Nagasawa ofrecerá el gris, en ajustados pantalones, pequeñas chaquetas, shorts y sandalias de alto tacón anudadas en los tobillos.
Sobre las pasarelas, alejado también de toda tendencia obligada, Antonio Marras, el artista italiano que da vida a la firma Kenzo con su increíble sentido del barroco, rompió normas con una propuesta absolutamente personal.
La mujer Kenzo, para empezar, llevará el verano que viene vestidos de todos los largos y pantalones muy anchos.
Además de anchos, los pantalones de Antonio Marras serán de satén rosa, blanco o negro y se llevarán a juego con pequeñas chaquetas confeccionadas en la misma materia y color y, en ocasiones, un turbante de estilo criollo.
Verdes esmeralda, rotundos azules cielo, rosas muy vivos, amarillos, llenaron aquí la paleta, pues, aunque presentes, el negro y el blanco, contrariamente al dictamen oficial, aparecerán muy raramente en solitario.
Los estampados, más bien ausentes, fueron aquí esenciales y floreados, en vestidos cortos y anchos, como pequeñas corolas abiertas en el delantero; hasta las rodillas con amplio vuelo, o largos con inmensa cola y mangas voluminosas cerradas con puños negros, ideales para casarse de Kenzo.