
QUITO (AFP) - Colombia intentó el viernes suavizar la reacción de Ecuador contra sus fumigaciones aéreas de cultivos ilícitos en la frontera común al afirmar que no tiene una "actitud agresiva", luego de que el presidente electo, Rafael Correa, calificara de "torpe" a la política antidrogas de Bogotá.
"Lo que está haciendo Colombia no es una actitud agresiva hacia Ecuador, no es una actitud inamistosa", manifestó el embajador colombiano en Quito, Carlos Holguín, y enfatizó que "no tenemos -como ha dicho el presidente (Alvaro) Uribe- una pelea con Ecuador".
"Podemos tener algunas diferencias, diversos criterios, pero no una pelea", dijo Holguín al canal Ecuavisa, y enfatizó que "lo que tenemos es la necesidad imperiosa de combatir el narcotráfico".
La reanudación de las aspersiones colombianas en la frontera, el pasado 11 de diciembre, es considerada "hostil e inamistosa" por el gobierno del presidente saliente, Alfredo Palacio, que exige la inmediata suspensión y en desagravio llamó a su embajador en Bogotá en medio de una crisis diplomática.
Mientras, el mandatario electo, Rafael Correa, quien eludió visitar Bogotá la semana pasada, expresó que la política antidrogas de Colombia es "torpe" en virtud de que "induce" a la siembra de coca, y que endurecerá las represalias.
"Es una política torpe, los cultivos de coca se han multiplicado", manifestó el izquierdista el jueves, durante una visita a la frontera amazónica con Colombia para constatar los daños que provocan las aspersiones en el lado ecuatoriano.
Añadió que "al bombardear con glifosato (herbicida usado para las fumigaciones) y matar los cultivos lícitos, de qué creen que van a vivir los campesinos, van a cultivar coca, están induciendo exactamente lo que quieren evitar".
Pero Holguín replicó: "Estas aspersiones se están realizando exclusivamente y en su totalidad dentro del territorio colombiano y tomando medidas de carácter técnico que garanticen que no cae una sóla gota de glifosato" en Ecuador.
Remarcó que "no nos negamos" a un estudio prospectivo sobre los efectos de las fumigaciones que Quito planteara a la ONU.
"La semana pasada la cancillería colombiana envió una nota (a su par ecuatoriana) manifestando nuestra disposición inmediata de sentarnos a determinar cómo sería el mecanismo para la realización de este estudio. Estamos dispuestos a hacerlo", apuntó el embajador.
Asimismo, puntualizó que "es bueno saber (...) que en Ecuador no hay presencia de plantaciones de coca" después de que las autoridades nacionales verificaran que es "falsa" una denuncia colombiana de que existirían en suelo ecuatoriano hasta 15 hectáreas de cultivos de la materia prima para elaborar cocaína.
Holguín también anunció que Uribe asistirá a la ceremonia de toma de posesión de Correa, el 15 de enero, y dijo que "aún en las situaciones más difíciles entre países hermanos, el diálogo tiene que prevalecer".
El jueves Correa señaló que Bogotá tiene que demostrar que las aspersiones son inocuas y mientras tanto suspenderlas. "Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para frenar esta agresión y para que indemnice Colombia el gravísimo daño que ha causado", agregó.
Entretanto, la designada ministra de Defensa, Guadalupe Larriva, insistió el viernes en que delineará "una estrategia para evitar que se continúe este abuso por parte de Colombia".
El ministro saliente de Defensa, Marcelo Delgado, señaló que Ecuador mantiene activada su defensa aérea en la frontera con Colombia y que en caso de que aparatos fumigadores violen el espacio nacional serán interceptados y obligados a aterrizar.
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