Bogotá, 8 may (EFE).- Un ambicioso plan para no olvidar el vuelo del cóndor andino y evitar su extinción lanzó el Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial de Colombia, país en cuyas cumbres sólo quedan apenas un centenar de ejemplares.
El cóndor andino, conocido también como el "mensajero del sol", su nombre mitológico, es el ave voladora más grande del mundo.
Sin embargo, cada vez es más remota la posibilidad de contemplar el vuelo de esta ave carroñera que al extender sus alas tiene más de 3 metros de envergadura.
El llamamiento de esa cartera colombiana, para mañana, 9 de mayo, día universal de las aves, tiene como fin último evitar su extinción.
Los cóndores han sido desterrados, diezmados, y pese a campañas de re-poblamiento en las cumbres andinas colombianas desde hace algunos años, según las estadísticas oficiales, no quedan más de cien en el país.
La ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial colombiana, Sandra Suárez Pérez, hizo el llamado a sus compatriotas para que se sumen al esfuerzo por proteger y conservar al cóndor de los Andes, según un comunicado.
"Estamos trabajando para proteger y conservar nuestra ave nacional a través de un programa que involucra la acción de cerca de nueve Corporaciones Autónomas Regionales, varios institutos de investigación científica y que cuenta con una muy seria cooperación internacional", dijo Suárez.
Agregó que su cartera lidera el Programa de Conservación del Cóndor Andino, en asociación con el Zoológico de San Diego, Estados Unidos, y que tiene como objetivo principal la repoblación de cóndores en algunos páramos y laderas montañosas de los Andes colombianos, en donde la especie había desaparecido o se encontraba en peligro de desaparecer.
Según fuentes científicas, "estas aves abundaban en toda la Cordillera de Los Andes, desde Venezuela hasta Tierra del Fuego, pero su número fue decreciendo, principalmente porque han sido diezmados por los humanos e impactados por cambios en su hábitat".
El cóndor andino, ave de carroña, puede vivir hasta los 70 años, incluso cuando está en cautiverio.
La depredación del cóndor andino colocó a estas aves en las listas de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y en el libro rojo de la Unión Internacional para la Conservación (IUCN).
Con un peso promedio de 11,5 kilos, un total de 56 cóndores, que han nacido en cautiverio, han sido liberados desde 1989 en páramos y parques nacionales colombianos.
Por vivir en las grandes alturas, por su gran tamaño y especialmente por la majestuosidad de su vuelo, todas las culturas andinas veneraron al cóndor, nombre derivado del quechua cúntur, recordó el Ministerio colombiano.
La imagen de esa ave aparece representada en los escudos de varias naciones sudamericanas, incluida Colombia, al tiempo que su nombre sirvió para denominar algunas monedas en Chile y Ecuador. EFE
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