Ciudad del Vaticano. Con la investidura el próximo día 21 de 44 nuevos purpurados, el colegio cardenalicio -el conocido como el "club más selecto del mundo"- pasa a ser el más numeroso de la historia de la Iglesia, con 185 miembros, de los que 135 pueden elegir al sucesor de Juan Pablo II.
Nunca hasta ahora un Papa nombró tantos cardenales al mismo tiempo, lo que ha supuesto un importante "cambio de cara" del cónclave, ya que ha aumentado sobre todo el número de purpurados iberoamericanos, y por tanto el peso de esa región, aunque Europa siga siendo dominante.
El cardenal es la más antigua dignidad eclesiástica, después de la Pontificia. Rastros de su existencia se encuentran ya durante el pontificado de Silvestre I (314-335).
Los príncipes de la Iglesia surgieron de entre los presbíteros de las primitivas iglesias parroquiales de Roma.
En 1150 formaron el Colegio Cardenalicio, con un decano, que ahora es el obispo de Ostia, cercana a Roma, y un camarlengo (el que se hace cargo del gobierno provisional de la Iglesia durante el tiempo que esté vacante la sede apostólica, es decir entre la muerte de un Papa y la elección del siguiente), cargo que ocupa el español Eduardo Martínez Somalo.
Desde 1059 los "príncipes de la Iglesia" son los exclusivos electores del Papa.
Hasta el siglo XV no pasaron de 30. Sixto V estableció el colegio cardenalicio en 70 miembros y ya en la época reciente Pablo VI fijó en 120 el número de purpurados electores -es decir los que pueden elegir al futuro Papa- y en 80 años la edad máxima para poder participar en un cónclave.
Los octogenarios participarán con voz, pero sin voto. Aunque no puedan elegir Papa, si podrán ser elegidos.
Juan Pablo II ya dijo el pasado mes de enero, cuando anunció el consistorio del próximo día 21, que "derogaba" temporalmente -es decir no abolía- el cupo de los 120. Y es que durante este año serán varios los cardenales que cumplirán 80 años, por lo que poco a poco se irá volviendo a la cifra establecida.
Se da el caso de que el cardenal español Antonio María Javierre Ortás cumple 80 años el mismo día del consistorio.
El cónclave, del latín cum clave, "a puerta cerrada", es el lugar cerrado donde se reúne el colegio cardenalicio para elegir al nuevo Pontífice. Según establece la constitución apostólica "Universi dominici gregis" (Todos los de la grey de Dios), deberá celebrarse no antes de 15 días ni después de 20 de la muerte del Papa.
Se celebrará en la Capilla Sixtina, como manda la tradición, y los purpurados se alojarán no en las habitaciones de quita y pon que se instalaban en las inmediaciones de la capilla, sino en la confortable nueva residencia "Santa Marta", del Vaticano.
En el eventual caso de que tuviese que celebrarse después del día 21, de los 185 "príncipes" votarían 135. Para ser elegido Papa es necesario obtener al menos dos tercios de los sufragios.
De los 185 cardenales, sólo queda uno nombrado por Juan XXIII (el austriaco Franz Koning, de 94 años) y 23 designados por Pablo VI.
La inmensa mayoría -161, de ellos 125 electores- han sido nombrados por Juan Pablo II, por lo que especialistas en Vaticano no descartan que el próximo Papa "esté en la misma línea conservadora" que el pontífice polaco.
Juan Pablo II, que no descarta volver a convocar en años próximos otro consistorio si hace falta, demostrando su intención de permanecer al frente de la Iglesia "mientras Dios quiera", ha querido con este consistorio hacer patente la universalidad de la Iglesia Católica, a la que pertenecen mil millones de personas.
Aunque la mitad de los católicos están en América y por ello ha potenciado esta zona con el nombramiento de 11 nuevos purpurados, también ha querido honrar a las iglesias del este europeo -en esta ocasión Ucrania y Letonia- por los sufrimientos que padecieron durante la época del comunismo.
En el colegio están representados 68 países, de los que 61 tienen cardenales electores.
El continente más representado es Europa, con 97 cardenales, de ellos 65 electores; seguido de América Latina, con 33 (27 electores); EEUU y Canadá con 18 (13 electores); Asia con 17 (13 electores); Africa con 16 (13 electores) y Oceanía con 4, todos electores.
El cardenal más joven es el de Sarajevo, Vinko Puljic, de 55 años, y el más anciano el italiano Corrado Bafile, de 98 años.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.