La Compañía Nacional de Teatro (CNT) inaugurará en marzo una sala que permitirá presentar en un solo día hasta tres obras distintas.
El espacio también posibilitará que el director diseñe el área del escenario según sus necesidades y tendrá una acústica al servicio del actor y del público.
Esta nueva sede del Teatro La Aduana se encuentra dentro de lo que se conoce como La Aduana, proyecto de grandes dimensiones que desarrolla el Ministerio de Cultura en el edificio patrimonial de La Antigua Aduana y la antigua Casa del Cuño, donde funcionó el viejo Teatro La Aduana hasta el 2008.
Actualmente, la empresa constructora tiene listo un 75% de la obra y deberán entregarla terminada en febrero.
La inauguración del nuevo teatro, que tiene un costo de unos ¢500 millones, está programada para marzo, pero se aún se desconoce con qué espectáculo se estrenará.
Alejandro Tosatti, asesor del despacho de la Ministra de Cultura y coordinador de contenidos artísticos en el proyecto del teatro, explicó que la sala tiene dos características especiales. La primera es la flexibilidad para que el director de una obra disponga de 504 metros cuadrados para diseñar el área del escenario y coloque la zona de butacas donde considere conveniente.
Esto permitirá presentar montajes en un teatro tipo arena (con escenario en el centro y el público alrededor) o a la italiana (escenario al fondo y el público al frente), entre muchas opciones. Para pasar de un espacio a otro solo se necesitarán dos horas.
Las posibilidades están abiertas debido a que las butacas estarán colocadas en tarimas móviles, que permiten acomodarlas según las necesidades de la puesta en escena. Cada tarima tiene 60 asientos.
El teatro tendrá espacio para 420 espectadores, 216 más que en la anterior sala, a la que ingresaban como máximo 204 personas.
La segunda característica importante de la sala es que se podrán presentar hasta tres espectáculos durante un mismo día. Esto será posible no solo por la facilidad para cambiar de un escenario a otro, sino también porque tiene una gran área de tramoya, que tiene la misma área del teatro –504 metros cuadrados– con unas 200 luces.
Gracias a lo anterior será posible hacer tres diseños de luces distintos al mismo tiempo.
Para acondicionar la tramoya se emplearán luces y máquinas de control de la CNT, además se comprarán nuevos equipos, que se empezarán a instalar en febrero, cuando la empresa constructora entregue la obra.
Sonido. Una de las principales quejas durante los espectáculos en el viejo Teatro de la Aduana es que se filtraba mucho ruido del exterior; por ello, la nueva sala fue diseñada para erradicar ese problema o disminuir el impacto del sonido exterior al mínimo.
Se empleará una lana de vidrio especial y puertas para evitar que se filtre el sonido, entre otras mejoras recomendadas por José Araya Pochet, físico acústico de la Universidad de Costa Rica.
También por una sugerencia de Araya, en las paredes se instalará Studiofoam, un material que evita la reverberación dentro de la sala y ayudará a escuchar de forma clara las voces de los actores.
Este nuevo teatro incluye una zona de camerinos, donde hay dos pequeños para unas cuatro personas cada uno y dos grandes, con una capacidad para 25 actores cada uno.
Los camerinos se encuentran en la zona del edificio donde anteriormente funcionó el Conservatorio de Danza El Barco y se ven muy diferentes a los existentes en la sala anterior, ya que poseen duchas, áreas para maquillaje y vestuario.
En esta zona también se creó un espacio para ensayos, lo cual evitará interrumpir la actividad constante en la sala.
Igualmente se dejaron lugares para construir y guardar escenografías y vestuario, los cuales son más amplios que los que se usaban en el viejo Teatro de La Aduana.
La entrada al teatro estará al costado oeste del edificio, donde ahora está colocada una gran estructura de metal.