Washington. La actriz chilena Leonor Varela mostró este fin de semana su encarnación de Cleopatra en una miniserie de cuatro horas de la cadena ABC que, con un costo de más de $30 millones (¢8.460 millones), es la película para televisión más cara que se haya realizado.
Varela, de 23 años, se suma así a una larga lista de Cleopatras de pantalla que incluye nombres de gran peso, como Theda Bara, en 1917; Claudette Colbert, en 1934; Vivien Leigh, en 1946, y la fastuosa versión de 1963 que protagonizó Elizabeth Taylor.
Entre los centenares de actrices que han sido Cleopatra sobre los escenarios teatrales, se cuentan también Sarah Bernhardt y Sofía Loren.
Del filme
La producción, a cargo de Robert Halmi, se realizó en varios escenarios, la mayor parte de las tomas de exterior se filmaron en una planicie cercana a los Montes Atlas, en Marruecos, y para algunas escenas se movilizaron más de 10.000 extras y 7.000 caballos.
El diseñador Martin Hitchcock está muy orgulloso de las reconstrucciones que se hicieron para las filmaciones en estudio de las ciudades de Alejandría y Roma, donde transcurrieron las aventuras y desventuras de la reina de Egipto pocas décadas antes del comienzo de la era cristiana.
Thea Philopator, más conocida como Cleopatra VII, nació en el año 69 antes de Cristo y murió en el 30. Se convirtió en reina tras la muerte de su padre y fue amante de Julio César y de Marco Antonio.
Para la leyenda europea, Cleopatra ha sido durante siglos la representación de la mujer fatal.
En el contexto de su tiempo, Cleopatra fue una mujer de gran coraje e inteligencia que empleó todos los medios a su disposición para defender a Egipto del avance de Roma y se suicidó cuando fracasaron sus esfuerzos.
Como ya parece inevitable en todas las grandes producciones, al diseño real se ha agregado el diseño virtual con ayuda de imágenes de ordenador. En este caso, el resultado es penoso, y las dos grandes ciudades de la antigüedad lucen mucho peor de lo que debieron ser en la realidad.
Personajes de personajes
El actor Billy Zane representa a Marco Antonio, tras su papel del malicioso pretendiente de Kate Winslet en Titanic.
El papel de Julio César lo representa Timothy Dalton, el que fuera James Bond en Licencia para matar (1989).
El estudio que representa el palacio de Cleopatra fue fastuoso, repleto de detalles verificados con historiadores, y Varela recuerda que la primera vez que entró al "palacio", empezó a temblar.
"El efecto total del tamaño de este proyecto es que, realmente, me trataron como a una reina, y eso ayudó mucho a la representación del personaje", dijo la joven, nacida en Chile y criada en Colorado (EEUU) y Francia, donde sus padres se exiliaron.
La actriz, que en esta versión de Cleopatra luce una abundante y vistosa cabellera negra, tuvo ya un papel secundario en la película de 1998 El hombre con la máscara de hierro, y en 1999 ocupó un lugar más destacado en el filme francés Les Parasites.
El año pasado, Varela representó el papel de Judith en la miniserie Jeremías para la televisión, que formó parte del Proyecto Biblia incluido en la programación estadounidense de la cadena de televisión por cable TNT.
Varela, hija del renombrado científico chileno Francisco Varela, tenía 14 años de edad cuando se fue a vivir a París y parte de su educación se hizo en Estados Unidos y Alemania.
Durante 1998 trabajó siete meses en Chile en la serie de televisión Tic-Tac y en febrero de este año retornó a su país para participar en el rodaje de la película Azul y blanca, dirigida por Sebastián Araya y en la cual su oponente masculino fue Cristóbal Gumucio.
El crítico Robert Bianco, del diario USA Today, hizo una rápida comparación entre las Cleopatras de pantalla, grande o chica, y comentó que la versión de Varela es la de "una chica de pueblo pequeño que hace pornografía moderada".
"La advenediza Varela ciertamente es hermosa, pero tal como ya lo descubrió la verdadera Cleopatra, la imagen bonita sólo sirve hasta cierto punto", comentó Bianco.