La misma tecnología que permite la transmisión de música a través de la red cibernética Internet, amenaza ahora a la industria del cine.
Los piratas fílmicos han comenzado a distribuir copias ilegales de éxitos taquilleros tales como The Matrix, utilizando para ello un formato similar al llamado programa MP3, que se usa para distribuir gratuitamente grabaciones de música por el espacio cibernético.
Las páginas electrónicas que contienen películas completas son demasiado grandes para que puedan ser copiadas por una computadora doméstica, pero los universitarios que tienen acceso a sistemas de alta velocidad sí las copian, y la industria del cine parece nerviosa ante ese hecho.
"Es muy agradable", manifestó un estudiante de 19 años de la Universidad de California, que declinó ser identificado.
"Veo los estrenos cómodamente en mi propia habitación, sin tener que ir al cine ni pagar $7,50 (¢2.110)''.
Pero Jack Valenti, presidente de la Asociación de Cine de Estados Unidos, que agrupa a los principales estudios de Hollywood, sostuvo que para ellos no es tan agradable.
"No es posible pasar por alto el robo de material con derechos reservados, sea cual fuere el formato. No hay excepción alguna en el caso del robo de tales derechos en la Internet. Vamos a encausar a los que roban los productos fílmicos y los transmiten por Internet''.
Las películas suelen ser distribuidas -por estudiantes universitarios de varios estados norteamericanos- con diferentes grados de calidad.
Un estreno reciente de la Sony, Cruel Intentions, se vio con una imagen nítida y un sonido claro en la computadora de un dormitorio estudiantil, en Santa Cruz (California).
En cambio, la copia de The Matrix parecía algo oscura y sin definición, y carecía de fondo musical.
Las cintas provienen o bien de un empleado de un estudio de posproducción que sustrae una copia antes del estreno de la película, o de un encargado de proyección que crea una copia desde su cabina con una grabadora de video.
El video es pasado entonces al sistema digital de una computadora y distribuido por Internet.
Los equipos domésticos no tienen la capacidad necesaria para hacer fácilmente copias de tales películas, pero muchas oficinas y universidades poseen computadoras rápidas de amplia memoria.
Con una computadora de ese tipo, una película de estreno puede copiarse en 20 minutos.