A pesar de la presencia de Antonio Banderas, Salma Hayek y Penélope Cruz en la ceremonia de la 72º edición de los Oscar, persiste la sensación en Hollywood de que el cine latino sigue sin estar valorado en su justa medida.
En el caso español, aunque es la tercera nación en cuanto a historial de candidaturas al premio de mejor película en lengua extranjera, con 18, la estatuilla solo ha viajado a España en dos ocasiones, con la victoria de Volver a empezar , de José Luis Garci, en 1982, y de Belle epoque , de Fernando Trueba, en 1993.
Este año, los únicos candidatos hispanos a los Oscar son el español Pedro Almodóvar, con su película Todo sobre mi madre , y el director de fotografía mexicano Emmanuel Lubeski por su trabajo en Sleepy Hollow .
A la hora de intervenir en la ceremonia, la participación hispana aumenta un poco, con Banderas y Cruz en el auditorio para presentar alguno de los premios, mientras que Hayek hará de maestra de ceremonias en la entrega de los galardones técnicos.
Solo hace un año, la presencia latina en los Oscar era mayor, con la película argentina Tango , la brasileña Estación Central do Brasil y la española El abuelo como candidatas a los Oscar al mejor filme en lengua extranjera.
Además, la brasileña Fernanda Montenegro compitió por el Oscar a la mejor actriz por Estación Central do Brasil , el argentino Eugenio Zanetti buscó su segundo galardón, por la dirección artística de la película What dreams may come , y el bailarín español Joaquín Cortés, el actor de origen cubano Andy García y Jénnifer López subieron al escenario.
Para Raúl Yzaguirre, presidente del Consejo Nacional de la Raza (NCLR) la organización hispana más poderosa de Estados Unidos esto es un reflejo de lo que pasa con los latinos en otros aspectos de la vida cultural.