Santiago . El cineasta argentino Alberto Lecchi, que dirigió la elogiada Nueces para el amo, calificó el sábado la película que está rodando en Chile como "una recreación de las historias políticas latinoamericanas.
El realizador terminó el sábado en el puerto de Valparaíso y el balneario de Viña del Mar, a unos 120 kilómetros al oeste de Santiago, la parte del rodaje de El juego de Arcibel que se hizo en Chile.
El director de Perdido por perdido contó a la prensa que el filme es una coproducción entre Argentina, España, Chile, Cuba y México que narra la historia de un joven periodista detenido por equivocación en un país latinoamericano ficticio llamado República de Miranda, gobernado por un dictador.
"El actor (argentino) Dario Grandinetti interpreta el papel de este periodista que para sobrellevar los 30 años de prisión a los que es condenado, junto a un grupo de presos políticos, inventa una serie de juegos como método de supervivencia, uno de los cuales aplicará un compañero de celda en la realidad", señaló el cineasta Lecchi.
Dijo que lo que inventa Grandinetti, quien en el película se llama Arcibel, es una especie de juego de guerrillas, que como ha ocurrido a veces en algunos países de Latinoamérica un joven marginal, en el filme el cantante argentino Diego Torres, intentará llevar a cabo con éxito para cambiar el destino de todo un país.
Así, El juego de Arcibel, según su director, es una excusa para hablar de la región sin poner énfasis en lo que pasó o pasa realmente en un país en particular.
"Las historias políticas latinoamericanas son muy parecidas. Cada país tiene su identidad, por lo tanto era atractivo inventar Miranda. Era atractivo a nivel de producción inventar un país. Cuando digo esto es inventar una bandera, un territorio, el acento, el himno, la música, sostuvo el cineasta.
Para Lecchi todos los hechos que se recrean en Miranda han ocurrido antes en diversos países de Latinoamérica y, tal vez, particularmente, en uno.
"Todos los hechos son posibles, Si no recordemos como en Argentina un expresidente llegó y un día dijo desde aquí vamos a llegar a la estratosfera y cuando terminó la conferencia no se lo llevaron a un manicomio, sino que todo el mundo lo tomó como algo divertido y él siguió siendo presidente", recordó.