Caracas, 22 ago (EFE).- Cinco secuestradores muertos y dos heridos dejó hoy la “operación comando” de rescate del dirigente opositor venezolano Sergio Omar Calderón, secuestrado hace 28 días, confirmó el vicepresidente del país, José Vicente Rangel.
El funcionario felicitó la "serenidad y hombría" del opositor democristiano -descartó el móvil político de su secuestro- y arremetió contra la prensa venezolana y contra líderes detractores del Gobierno que, "como buitres" -subrayó-, culparon del hecho incluso directamente al presidente del país, Hugo Chávez.
Rangel recordó que "hasta el Departamento de Estado y la embajada de Estados Unidos metieron su cuchara en esta sopa" y demandaron al Gobierno eficacia en la búsqueda, "como si nosotros tendríamos que pronunciarnos por los delitos que a diario se cometen en ese país".
Ello contrasta, dijo, con el silencio estadounidense ante el asesinato en los últimos años en la zona de sesenta campesinos por paramilitares y sicarios contratados por ganaderos opositores.
El viceministro del Interior, Carlos Bettiol, dijo que la operación se cumplió de madrugada cerca de la frontera con Colombia y que no ocasionó lesiones a los agentes ni a la víctima del secuestro y que los indicios apuntan a una acción del hampa común.
Bettiol no descartó del todo, sin embargo, otras hipótesis, como el autosecuestro o el móvil político, "porque sería irresponsable".
"Todas, las cinco personas que estaban custodiando a Calderón fueron muertas" tras un cruce de disparos, recalcó.
Detalló que la operación conjunta de varias instancias policiales y militares venezolanas, apoyadas por autoridades colombianas, se cumplió en una zona montañosa del municipio de Córdoba, próxima a la población Santa Ana de Táchira, en el fronterizo estado de Táchira.
"Se esperan los resultados de pruebas de dactiloscopia para verificar la identidad y nacionalidad de los secuestradores, que pudieran ser de nacionalidad colombiana", agregó.
También se investiga si el aparente grupo delictivo intentó negociar la custodia de Calderón con alguna organización subversiva colombiana, pero confirmó que solicitaron un rescate económico cuyo monto no reveló.
"La forma cómo se realizó el secuestro y cómo manejaron las negociaciones evidenciaron una defectuosa organización, de poco apoyo logístico, más propia del hampa común", recalcó y agregó que "pensamos que Calderón siempre estuvo en Venezuela".
Calderón confirmó a su vez que "nunca se me planteó que fuera un secuestro político", aunque reveló que en una ocasión vio distintivos y a uno de los secuestradores tallar las siglas EPL, que podrían corresponder a Ejército Popular de Liberación, una de las guerrillas colombianas, o simplemente a las iniciales del individuo.
El ex gobernador también negó el autosecuestro y dijo que esa hipótesis es propia de "mentes perversas que no tienen respeto por la vida" o "una travesura mental de algunos a los que voy a encomendar en mis oraciones y los voy a perdonar".
El dirigente democristiano fue secuestrado el 26 de julio por cinco hombres que portaban armas cortas y que inicialmente trataron de llevarse a su hijo de seis años.
También conocido en medios futbolísticos por haber presidido el Club Deportivo Táchira, Calderón logró convencer a los secuestradores de que dejasen al niño y se lo llevaran a él. EFE
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