Después de tres domingos abiertas al público y del ingreso de unas 2.000 personas, las Ruinas de Cartago templo de Santiago Apóstol otra vez cerraron sus puertas.
Ese patrimonio histórico se reabrió para las visitas dominicales y gratuitas apenas el pasado 18 de enero tras 11 años de estar clausuradas.
La invitación al público para que se acercara al lugar fue girada por el Comité Local Pro Restauración de las Ruinas.
Sin embargo, el Concejo municipal cartaginés acordó su nuevo cierre como respuesta a una carta del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, del Ministerio de Cultura, en la cual se dijo que las Ruinas eran peligrosas.
Según Miguel Herrera, director interino de ese centro, el problema de esa edificación es que muchas piedras están sueltas o mal colocadas, y podrían caerse durante un fuerte movimiento sísmico.
"Si el Centro de Patrimonio las va a intervenir es porque las Ruinas de Cartago no tienen la capacidad de resistir un sismo. Se han hecho estudios y se ha determinado que no son seguras; por eso nos preocupó tanto la noticia de que se abrían los domingos", explicó Herrera.
A reparación
Es precisamente por esos problemas que el Centro de Patrimonio invertirá ¢97 millones para su consolidación; es decir, para reforzar varios de los arcos de acceso (entradas), poner columnas para asegurar las paredes e, incluso, hacer una viga corona en la parte superior con el fin de amarrar las inseguras paredes.
Herrera aseguró que los trabajos en las Ruinas se iniciarán en unos tres meses. En diciembre, según prometió, el sitio será más seguro y se podrá habilitar la visita de costarricenses y extranjeros sin ningún riesgo.
Por su parte, Eduardo Castillo, coordinador ejecutivo del Comité Local Pro Restauración de las Ruinas, explicó que los estudios estructurales lo que señalan es el deterioro de algunas paredes del inmueble.
Por eso, según Castillo, las visitas fueron reguladas y además se realizaron por las calzadas alejadas de los muros.
No obstante, aseveró que respetan la exhortación del Ministerio de Cultura y el acuerdo del Concejo.
"El abrir las Ruinas fue una manera de motivar a la comunidad cartaginesa y nacional para la campaña pro su conservación", expresó Castillo antes de agradecer la ayuda de los alumnos del Colegio San Luis Gonzaga y de los boy scouts, quienes fueron los guías de los visitantes y narraban la historia de las instalaciones.
Así es como, tras una pedqueña pausa de tres semanas, las Ruinas de Cartago continúan su historia de clausuras.