La proporción de científicos que creen en la existencia de Dios no ha cambiado en los últimos 80 años y se mantiene en el 40 por ciento, a pesar de los descubrimientos realizados durante ese tiempo, según un artículo que publica en su último número el semanario científico británico Nature.
En 1916, una encuesta realizada por el investigador James Leuba reveló que el 60 por ciento de los científicos estadounidenses no creía en Dios, lo que causó un gran escándalo.
Leuba predijo que el ateísmo entre la clase científica iría en aumento; sin embargo, una nueva encuesta con las mismas preguntas que la de 1916, realizada por Edward Larson, de la Universidad de Georgia (EEUU) y su colega Larry Withman, de Burtonsville, Maryland (EEUU), arrojó los mismos resultados.
El sondeo, realizado a 600 científicos, reveló igualmente que el 40 por ciento de ellos creía en Dios y en otra vida después de la muerte.
"Mucha gente supone hoy que los científicos están más lejos de creer en lo sobrenatural que la población en general, por eso los líderes religiosos estarán encantados al conocer que el 40 por ciento de los investigadores están de acuerdo con ellos al creer en la existencia de Dios y en otra vida después de la vida".
Sin embargo, la Iglesia Católica y la Iglesia de Inglaterra aseguraron no estar sorprendidos por los resultados de la encuesta.
En este sentido, un portavoz de la Iglesia Católica manifestó que, "en el pasado, los científicos fueron considerados ateos porque planteaban preguntas sobre Dios y el universo, pero la ciencia y la religión se han reconciliado desde entonces. La idea de que los científicos no creen en Dios es un poco mítica".