Londres . Destacados científicos británicos han culpado al Gobierno de Londres de estar comprometiendo el desarrollo de una vacuna más eficaz contra la fiebre aviar en todo el mundo con su retraso en la financiación de programas de investigación cruciales.
El Ministerio de Sanidad aún no ha respondido a una serie de propuestas que presentaron hace casi ocho meses virólogos británicos aunque ese trabajo es absolutamente necesario para crear vacunas que protejan a la población mundial, informa hoy el diario "The Times".
Según los expertos, entre ellos John Skehel, director del Instituto Nacional de Investigaciones Médicas y vicepresidente de la Academia de Ciencias Médicas, ese retraso es inaceptable en momentos en que el desarrollo de una vacuna eficaz contra el virus H5NI debe ser prioridad absoluta de cada país.
La vacuna contra ese virus, que ha infectado ya 115 personas y causado la muerte a sesenta en el sureste de Asia, será absolutamente crucial para contener una pandemia si el virus comienza a transmitirse entre personas.
Los laboratorios franceses Sanofi-Pasteur han desarrollado una vacuna, pero los ensayos llevados a cabo en Estados Unidos indican que sólo proporciona inmunidad en dosis muy elevadas, cuatro veces superiores a las vacunas convencionales contra la gripe.
Sin perfeccionar esa vacuna y aun si todos los laboratorios convencionales se dedicasen a su producción, sólo se lograría proteger a unos 75 millones de personas cuando el total de la población mundial es de 6.000 millones de personas.
Las colaboración de los científicos británicos es importante por cuanto su labor está destinada a reducir las dosis de vacuna necesarias para proteger a la población, lo que permitirá aumentar considerablemente el número de personas inmunizadas.
Un equipo dirigido por John Wood, del Instituto Nacional de Estándares y Control Biológicos de Hertforshire, y Karl Nicholson, profesor de enfermedades infecciosas de la Universidad de Leicester, quieren probar substancias que potencian la respuesta del sistema inmunológico a la vacuna.
Los Institutos Nacionales de la Salud, de Estados Unidos, están invirtiendo ya fuertes sumas en la investigación de una vacuna contra el virus de la gripe aviar, pero no en ese tipo de substancias de refuerzo en las que se han especializado sus colegas británicos.
Estos enviaron una propuesta al ministerio de Sanidad a principios de año, pero todavía esperan una respuesta del Gobierno y advierten de que el tiempo apremia.