El ciclista mexicano Pablo Gómez dio positivo en un examen de dopaje que le fue practicado en la sexta etapa de la última Vuelta a Costa Rica.
Gómez, quien corrió ese giro con el equipo nacional Servigás, llegó en el segundo lugar durante el recorrido entre Liberia, Nicoya y Liberia, efectuado el pasado 19 de diciembre.
El rutero mexicano no terminó la Vuelta, pues se retiró en la décima etapa (de trece que componían el recorrido); en ese momento estaba en el penúltimo puesto (48) de la clasificación general individual.
Actualmente Gómez corre la Ruta Azteca, en México, con un equipo de Veracruz, según confirmó ayer a este diario el periodista Oscar Martínez, del matutino mexicano Ovaciones.
De acuerdo con Martínez, Pablo Nicolás Gómez Juárez -24 años- es un ciclista poco conocido en su país, pues no está catalogado entre la elite de los mejores.
El propietario del equipo Servigás, Glauco Pinto, confirmó a La Nación que no pedirán que se realice la contramuestra, lo que significa que aceptan el resultado del examen.
Marco Rodríguez, presidente de la Federación Costarricense de Ciclismo (FECOCI), explicó que ahora procederán a notificar a su homóloga mexicana, a la Unión Ciclística Internacional (UCI) y a la Confederación Panamericana de Ciclismo (COPACI).
"Para nosotros el caso queda cerrado en el momento de comunicar a la Federación Mexicana. Ahora serán ellos los que definan el castigo que se le aplicará", informó.
Pinto aceptó que en la muestra de Gómez aparecieron restos de una hormona conocida como Nandrolone, la cual regularmente se aplica instramuscularmente, y sive para incentivar una mayor producción de proteínas musculares y aumentar, de forma artificial, la masa muscular.
Los esteroides anabolizantes están vetados del deporte y son duramente castigados. En el caso del ciclismo, la UCI establece una suspensión mínima de seis meses para quienes los consumen.
"Estas hormonas duran mucho tiempo en desaparecer del cuerpo y es posible que él las haya tomado antes de venir a Costa Rica, pero no lo sabemos con exactitud, pues no nos hemos podido comunicar con Gómez", añadió Pinto.
El jerarca de Servigás se mostró tranquilo, pues aseguró que con Gómez lo único que hizo su equipo fue tratar de ayudarlo para que corriera la Vuelta a Costa Rica y se preparara de cara a la Ruta Azteca.
"Yo no lo conocía; él llegó a buscarme para que lo dejara correr la Vuelta con nosotros y como aún no habíamos completado el equipo, accedimos. No le dimos ningún salario, solo lo proveímos de asistencia", añadió.
El presidente de la FECOCI, Rodríguez, se mostró satisfecho porque "en esta oportunidad se cumplió el debido proceso" en este tipo de situaciones, pues se le dieron cinco días de plazo al ciclista y su equipo para que se defendieran y solicitaran la contramuestra.
Para los exámenes de dopaje se toman dos muestras de orina al rutero escogido por la comisión encargada. Una se manda al laboratorio seleccionado por el Comité Organizador de la Vuelta y la otra se guarda.
En caso de que se comunique que hay un caso positivo -como sucedió la semana pasada- , entonces el atleta o su equipo tienen la potestad de que se abra la muestra almacenada en el país y se analice, para lo cual deben depositar en la FECOCI 500 francos suizos (unos ¢80 mil).