
The New York Times Syndicate
Rae no es la clásica heroína del cine: es una ninfómana autodestructiva que se acuesta prácticamente con cuanto hombre encuentra y que la mayor parte de la película Black Snake Moan la pasa semidesnuda y encadenada a un calefactor.
En pocas palabras, es el tipo de papel que la mayoría de las actrices evitarían, pero Christina Ricci estaba ansiosa por interpretarlo.
“ Puede parecer raro, pero desde el momento en que leí el libreto me enamoré de ella y entendí su dolor. Convertirme en Rae me dio mucha visión de lo que es ser una mujer como ella ... y creo que hay muchas mujeres así”, aseguró.
Agregó: “Algunas fueron víctimas de vejaciones sexuales cuando chicas. Por desgracia, se les suele desdeñar por ‘fáciles’ y ‘ninfómanas’. Son utilizadas y desechadas. La gente piensa que se lo merecen. Esa es la actitud hipócrita que sustituye a la comprensión”, dijo.
Ricci ha demostrado su capacidad de sondear las profundidades del sexo y las drogas en Prozac Nation (2001) y Monster (2003).
En un principio, el escritor y director Craig Brewer no la quería en la cinta, que tuvo un estreno limitado en EE.UU., el 2 de marzo.
Lucha. Sin darse por vencida, la actriz de 27 años aceptó hacer una prueba, llegó con el pelo decolorado, un vulgar acento campirano y fuertes sombras en los ojos.
“Sabía que había mucha competencia, así que quise causar una fuerte impresión”, aseguró Ricci.
La escena de la prueba requería que Ricci simulara uno de los ataques ninfómanos de Rae, pero la actriz no tuvo ningún problema.
“Me preocupaba no ser muy sexy. Yo no tengo ataques de ansiedad de ese tipo”, indicó.
Samuel L.Jackson interpreta a Lazarus, el hombre que encadena a Rae a su calefactor, y también quedó impresionado con la dedicación de Ricci por su papel.
“Christina insistió en usar una cadena de verdad. Y estaba pesada. Ella corría por el foro, arrastrando esa cosa, y yo le decía: Niña, ten cuidado o vas a lastimarte. Para eso tenemos los dobles”, recordó el actor.
Realidad. “Hubiera podido usar una cadena de plástico, pero quería algo real, aunque me cortara. Quería saber lo que sentía, mi personaje enloquece un poco cuando lo encadenan”, aseguró.
“Lo más intimidante de hacer Black Snake Moan fue estar en el estudio con Sam”, agrega.
Para Ricci, lo más difícil fue el permanecer casi desnuda la mayor parte de la película.
“Decidí no cubrirme entre una y otra toma, así que prescindí de usar una bata. Estaba interpretando a alguien que no tiene sentido de su cuerpo y no le confiere ningún valor, así que a Rae no le importaría estar vestida o no”.
“Estuve más bien desnuda todo el tiempo entre una escena y otra, para que el equipo se acostumbrara a verme así. Sabía que, si ellos se sentían incómodos, eso me haría sentirme incómoda”.
La actriz asegura que ella no es así. “En realidad soy una puritana y no me gusta andar por ahí sin nada puesto”, sostiene.
Hay tres escenas de sexo en la primera media hora de Black Snake Moan , una de ellas con Justin Timberlake, otro de los protagonistas, pero Ricci dice que fueron menos demandantes.
“La película fue sorprendentemente exigente en el aspecto físico, pero no por las escenas de sexo. Cuando llegaba el momento, nosotros decíamos: bueno, allá vamos. Pero creo que tuve suficiente pasión en la cámara para que me dure un buen rato”, detalló.
Para captar el aspecto deteriorado por las drogas del personaje, Ricci se sometió a un insólito régimen dietético.
“Quería que Rae se viera enfermiza, como alguien que no cuida de sí mismo. Comí sólo alimentos dulces, básicamente nada con valor nutritivo”, explicó.
Cambio. Rae se da cuenta de que Lazarus se ocupa de ella no sólo por su cuerpo, así que su trauma continuo mengua.
“El sexo era su forma de excederse consigo misma, para tener un alivio momentáneo a su dolor. Tiene que ver con no haber experimentado nunca el amor incondicional. Eso es lo que creo que Lazarus le da a Rae”, sostuvo.
Sostiene que “le abre la puerta para que escape del maltrato infantil de su pasado y para verse como otra persona”.
Es un mensaje que Ricci estaba comprometida a trasmitir aun antes de participar en Black Snake Moan . Ella ha participado desde hace algún tiempo en la Red Nacional contra la Violación, el Abuso y el Incesto.
“Me gustaría que alguien que viera esta película, y que hubiera sido víctima de un ataque sexual años atrás, supiera que aún necesita ayuda. No tienen que denunciar el delito pero, por su propia capacidad de dejarlo en el pasado y seguir con su vida, necesitan recibir ayuda”, afirma.
La próxima película de Ricci, Penelope, también trae un mensaje para las mujeres, aunque transmitido en una vena cómica.
“No es tan pesada, pero transmite un mensaje. Interpreto a una mujer que nació con una maldición, pues tiene hocico de cochino, pero ella está empeñada en buscar el verdadero amor a pesar de su aspecto”, concluyó.