Hollywood Watch. The New York Times Syndicate.
“Nunca olvidaré haber estado en un orfanatorio de Etiopía. Había bebés muy pequeños apilados en cunas a lo largo de unas paredes largas y altas. Algunos de ellos eran ciegos. Todos estaban llorando pues no había quien los cargara”, dice Chris Tucker.
A uno de los hombres más graciosos de Hollywood se le humedecen los ojos al hablar.
“Llegó un momento en que pensé: ‘Esto es demasiado. ¿Qué puedo hacer para cambiar algo?’ Después una de las monjas, que había trabajado con la Madre Teresa, se sentó conmigo y me dijo: ‘La Madre Teresa acostumbraba decirnos que una gota de lluvia forma un océano. Usted es esa gota. Si cada uno hace su parte, se logrará un gran cambio’ ”, afirma el conocido actor.
Vestido con traje de gimnasia verde para su entrevista en un hotel de Beverly Hills un sábado en la mañana, Tucker no es el guasón de habla rápida que ha interpretado con tanto éxito en dos películas de Rush Hour , ahora que Rush Hour 3 se estrenó en todo Estados Unidos el 10 de agosto. Es un hombre serio y tranquilo que fue al África en busca de sus raíces.
“A través de muestras de ADN encontré las tribus africanas a las que pertenezco. Después investigué cuatro o cinco generaciones atrás de la familia Tucker en Estados Unidos, y descubrí que mi abuelo poseía muchas tierras. El se las vendía a familiares para que pudieran quedarse en el sur, en Georgia, y no tuvieran que irse al norte. El era empresario y pastor, pero lo más importante es que ayudaba a la gente”, dice.
“Me hace sentir poderoso conocer ese hecho”, agrega el cómico. “Me da un sentido más profundo de mí mismo. También me da orgullo y confianza. Si mi abuelo hizo eso en aquellos días, definitivamente yo también puedo hacerlo”, prosigue.
Eso no significa que Hollywood no encaje en esa ecuación. Tucker regresó a la pantalla grande en Rush Hour 3 de Brett Ratner, en la que el elocuente detective James Carter (Tucker) de la policía de Los Ángeles, y el siempre serio inspector Lee (Jackie Chan) de la policía de Hong Kong viajan hasta París para desbaratar una temible pandilla asiática.
Esa, fue la primera vez que Chris Tucker filmó en París.
“¿Sabía que nos daban vino en el almuerzo? Los meseros nos preguntaban que si queríamos vino tinto o blanco, pero yo pensaba que me iba a emborrachar y tenía que hacer una película exitosa. En Estados Unidos a nadie le dan vino en el almuerzo, pues nadie regresaría a trabajar”, asegura el actor.
Rush Hour ha sido una de las series más exitosas de Hollywood: la primera película recaudó $255 millones en taquilla; la segunda, $330 millones, por no hablar de los más de 100 millones en ventas de DVD. Sin embargo, Tucker insiste en que, en Rush Hour 3 hay más que un generoso cheque.
“Por un lado, me encantan estas películas pues son muy divertidas. Puedo cantar, bailar y entrar en acción. Puedo hacer cualquier cosa que quiera. Pero por el otro lado, no quiero solo poner a estos tipos en un nuevo escenario y rodar con eso. Tiene que significar algo”, explica.
“Yo dije: ‘Carter tiene que crecer en esta. Denle una razón para que esté en París. Denle una mujer’. El fue un mujeriego en la primera película. Ahora hay una hermosa modelo francesa que está interesada en él, lo que es un buen giro”, afirma Chris Tucker.
Como siempre, el público puede contar con la característica acción de Rush Hour , más por cortesía de Chan que de Tucker.
“Yo siempre le pido a Jackie que me revele algunos antiguos secretos chinos en lo que se refiere a las películas”, dice el cómico. “Pero él solo me dice: ‘Chris, no hay ningún secreto. El secreto es entrenar’. Pero no, yo digo que sí debe haber un secreto”, afirma.
“La verdad es que Jackie (Chan) solo va a mi remolque y ya tiene coreografiadas todas las secuencias de pelea”. “Él me enseña muy rápido qué hacer y yo lo hago”, continúa diciendo Tucker.
Fuera de la pantalla, afirma el actor, él y Jackie Chan han profundizado su amistad a lo largo de las tres películas que han hecho.
“Cuando hicimos la primera Rush Hour , no éramos amigos, tal como los personajes de la película”, dice. “La vez que conocí a Jackie, él no sabía quién era yo ni dijo nada en todo el tiempo. Después le pregunté a Brett Ratner que si hablaba inglés, porque yo le estaba hablando y él no me respondía nada”, recuerda casi graciosamente Tucker.
“Pero Brett me dijo: ‘No te preocupes, él va a hablar inglés’, y yo le respondí que él iba a aprender”, dice este actor de risas.
Pero el recuerdo de Jackie Chan de su primer encuentro es ligeramente diferente.
“Mi inglés era malo cuando conocí a Chris”, admite Chan en entrevista por separado.
“Pero también es necesario que me permita decir algo al respecto. Chris solo hablaba, hablaba y hablaba. Yo no dije nada pues no hubo ninguna pausa para que yo hablara”, recordó Jackie Chan.
“Ahora somos como hermanos. Chris me enseña a cantar y bailar. También me ha enseñado a decir malas palabras”, comenta Chan.
Si usted cree que se ha perdido de las últimas películas de Tucker, es probable que no sea así: Rush Hour 3 es apenas su segunda película desde que Rush Hour (1998) lo convirtiera en estrella.
“Siempre he cuidado de no exhibirme demasiado. Mi regla es que, si yo no saldría corriendo a ver la película, entonces tampoco les interesaría a mis admiradores. Tengo que sentirla realmente”, afirma el cómico de Chris Tucker.
Ratner, por su parte, piensa que la selectividad de Tucker solo ha aumentado su atractivo.
“Es una de las pocas estrellas cuyo público se muere por verlo”, asegura el director. “La gente está ansiosa de verlo de nuevo. Es un tipo que no está en todas las películas. No está en televisión cada 15 segundos promoviendo algo. No está muy expuesto a los ojos del público. No leemos sobre él cada semana en los tabloides. No lo veo cada semana en la revista Us . Eso es refrescante estos días”, afirma Ratner.
Tucker creció en Georgia, soñando con alcanzar el estrellato pero estuvo guardándose esos sueños para sí mismo.
“Cuando era chico no le decía a nadie que quería ser actor o hacer comedia en vivo. Sí, quería hacerlo, pero no quería que nadie me fuera a decir que no. Así que me lo guardé para mí mismo, aunque siempre fui la persona más graciosa de la preparatoria”, dice.
“La gente me decía que me parecía a Eddie Murphy, y yo era el presentador de los concursos de talento. Finalmente, cuando estaba en décimo año, me dije: ‘Tengo que hacer algo con esto, y voy a tratar de actuar y hacer comedia en vivo de verdad’. La verdad es que siempre me gustó ver a Eddie Murphy y Richard Pryor”,recuerda Chris Tucker.
“Nunca pensé en ir a la universidad. Apenas pude terminar la preparatoria. Así que le dije a mi mamá que no iba a desperdiciar el dinero en la universidad. No iba a estudiar. Pero tenía este otro plan”, afirma el actor.
Ahora, el conocido Chris Tucker vive tranquilamente en las afueras de Los Ángeles, criando a su hijo de ocho años de edad.
“A él le encantan todas las películas de Rush Hour , afirma el cómico. “Este verano fuimos al cine a ver las otras películas y proyectaron los avances de Rush Hour 3 . Entonces mi hijo gritó: ‘¡Chris Tucker! Y está aquí mismo, en este cine, sentado junto a mí. ¡Es mi papá!”, concluye.