
Bajaba una noche de Aserrí, satisfecho después de comerme unos sabrosos chicharrones, cuando el susto casi logra que las carnitas se digirieran en unos cuantos minutos.
Conforme bajaba, el automóvil tomaba más velocidad, así que oprimí el freno suavemente, pero el pedal se fue hasta el fondo y el carro no se detenía.
El pánico empezó a hacer de las suyas conforme presionaba más el freno y este no respondía. Por fin, casi con el pedal al otro lado de la carrocería, el auto empezó a perder velocidad.
El mecánico, con esa mirada de "este no sabe nada", me explicó que el recipiente del líquido de frenos estaba casi vacío y que por eso el pedal no respondía.
La mayoría de los sistemas de frenos son hidráulicos y funcionan con un líquido que se deposita en una bomba principal de donde luego circula a través de una tubería hasta llegar a las bombas auxiliares, ubicadas cerca de las ruedas.
En esas bombas, el líquido acciona las pastillas, en el caso de los frenos de disco, o las zapatas, si se emplean frenos de tambor, lo que hace que el vehículo se detenga.
Si hubiera revisado la bomba del líquido de frenos antes de salir, me habría dado cuenta de que estaba casi vacía, la hubiera podido llenar y no me habría pegado semejante susto.
Revisar esta bomba es parte del mantenimiento preventivo que usted puede darle a su vehículo en casa, sin mayor trabajo, pero con mucho beneficio.
Hágalo usted mismo
Usted puede darle mantenimiento preventivo a su automóvil revisando las llantas, los líquidos y la batería y lavando la carrocería y el chasis.
Con la ayuda del experto Hellmuth Solé, de Purdy Motor S. A., y del suplemento Motorismo que publicaba La Nación, veremos paso a paso en qué consiste cada uno de estos chequeos.
Empecemos con las llantas. Si la presión es menor a la requerida, se siente que el carro "jala" hacia el lado de la llanta con baja presión; o, da la impresión de que hay algún problema en la suspensión.
Si la llanta supera la presión necesaria, se desgasta irregularmente y si está muy inflada y cae en un hueco grande, puede estallar.
En los automóviles, la presión normal está entre las 30 y 32 libras de presión. En los vehículos todo terreno y pickups tenderá a variar.
Para medir la presión en las llantas se utiliza un aparato especial que usted mismo puede utilizar: se coloca en el gusanillo, se oprime ligeramente contra éste y marca en una especie de regla la presión en la llanta.
La medición debe hacerse en frío, porque la alta temperatura expande el aire y la información podría ser errónea.
Las llantas tienen una vida útil variada. Sin embargo, todas cuentan con una marca -especie de rayita entre los tacos- que al desaparecer, indica que es hora de cambiarla.
Los líquidos
Pasemos a la revisión de líquidos: aceite del motor, el de frenos, el agua del radiador y la batería.
El aceite se mide con una varilla que está ubicada dentro del compartimento del motor. Esta tiene dos marcas en el extremo opuesto a la horquilla que usted agarra para sacarla de su recipiente.
Las marcas indican cuánto aceite tiene su motor. Para hacer la medición, saque la varilla, límpiela con un papel de periódico o un trapo, vuélvala a meter en su recipiente, dele dos segundos y sáquela de nuevo.
Si el aceite está entre las dos marcas o llega a la superior (la más cercana a la horquilla), su nivel anda bien, pero si está muy cerca de la marca inferior, o por debajo de esta, hay que echarle aceite; asegúrese de que sea el mismo que tiene, no mezcle tipos de aceite.
El cambio se hace cada 3.000 kilómetros y se debe cambiar además el filtro de aceite, cuya función es purificarlo. Si el cambio no se hace cuando se debe, el motor sufre un mayor desgaste.
En el caso del líquido de frenos, revise la bomba -ubicada dentro del compartimento del motor-; tiene unas marcas de máximo y mínimo que le indican cómo está su contenido. Si hay poco líquido -si está por la marca de mínimo o por debajo de ella- échele hasta que llegue a la indicación de máximo. Usted no puede drenar el líquido de frenos, solo llenar el recipiente cuando es necesario.
Al igual que con el líquido de frenos, existe un recipiente para el agua del radiador, normalmente se encuentra encima de este. Nunca abra el recipiente cuando está caliente, porque lo que hay dentro es agua hirviendo.
Al igual que los anteriores, el recipiente de agua tiene marcas que indican el máximo y mínimo. Controle que siempre esté cerca del máximo.
El agua sirve par enfriar el motor, si no tiene suficiente, este se calienta prematuramente y provoca una descomposición térmica en el aceite, que pierde su capacidad lubricante y el motor se daña.
La batería
Llegamos a la batería. En ella, revise que los contactos siempre estén bien conectados, firmes y que no haya óxido a su alrededor.
Si la batería no es sellada, asegúrese de que el nivel de agua esté cerca de la marca de máximo.
Pasemos al lavado.
Su auto está en contacto con el ambiente, el agua, asfalto, suciedades, desechos de aves y muchos otros materiales y sustancias. Todo esto causa corrosión en la pintura que podría degenerar en un cáncer.
Lave su auto en frío, utilice esponjas, trapos limpios, un shampoo especial para autos -no jabón corriente o detergente, porque estos tienen químicos y abrasivos que pueden dañar la pintura- y un cepillo.
Visita al taller
Además del mantenimiento en casa, usted debe llevar su auto al taller periódicamente para que allí le hagan otro mantenimiento más profundo:
Afinamiento (tune up): se realiza cada 20.000 kilómetros y consiste en el cambio de filtro de aire y gasolina, bujías, limpieza de los inyectores y ajuste del sistema (en el caso de autos inyectados); o, limpieza del carburador (en el caso de autos carburados).
Cambio de la faja de distribución: se realiza cada 45.000 kilómetros. Esta mantiene los tiempos del motor sincronizados.
Revisión de frenos: se debe realizar cada 40.000 kilómetros. Se cambian las pastillas y se drena el líquido.
Cambio de compensadores: se realizada cada 50.000 kilómetros.
La caja de herramientas
Usted debe tener en el automóvil una caja de herramientas equipada con lo siguiente:
1. Gata
2. Triángulos
3. Extinguidor
4. Llave de ranas
5. Medidor de aire
6. Destornillador Phillips y de cabeza plana
7. Alicate corriente, otro de puntas y con filos cortantes
8. Juegos de llaves de corona fija que vayan de 8 a 17 milímetros; de cubo de 10 a 14 milímetros y Allen
9. Compresor portátil de aire
10. Foco y pilas
11. Capa
12. Fusibles extra adecuados para su carro
13. Líquido antiempañante
14. Faja para remolcar
15. Un cuarto de aceite extra, una botella de líquido de frenos y otra de agua para batería.