Álvaro Murillo. 23 mayo, 2011
 Este fue el último de los nueve discursos de Chinchilla en su gira por EUA, en ocasión del doctorado honoris causa en Georgetown. | PRESIDENCIA PARA LN
Este fue el último de los nueve discursos de Chinchilla en su gira por EUA, en ocasión del doctorado honoris causa en Georgetown. | PRESIDENCIA PARA LN

Recibir un doctorado honoris causa en la Universidad de Georgetown, donde se graduó en 1990, fue la última actividad de la presidenta Laura Chinchilla en la gira de una semana que realizó por Estados Unidos, con una agenda abultada.

La actividad fue el sábado por la noche en la Universidad, cuya sede está en Washington, como punto final de una serie de actividades que la dejaron ronca.

Nueve discursos, más de diez entrevistas y unas 20 reuniones estaban en la agenda que Chinchilla cumplió entre San Francisco –California– y Washington D.C.

“Casi me han matado con esta gira tan intensa”, dijo Chinchilla con voz ronca cuando se dirigió ante un grupo de costarricenses que asistieron a una recepción en la embajada de Costa Rica.

A pesar del cansancio, Chinchilla se declaró satisfecha por haber realizado “una gira tan completa”.

“Confío en que los temas de inversión den resultados en los próximos meses, abordamos el tema de seguridad al firmar el préstamo con el BID ($132 millones) y posicionamos temas importantes para nuestro país que tienen que ver con la imagen, como el medio ambiente”, dijo Chinchilla sin soltar su botella de agua para intentar disminuir la ronquera.

La Presidenta dedicó la primera parte de la gira a reuniones con ejecutivos de compañías de alta tecnología con la idea de convencerlas de invertir en Costa Rica o de aumentar su presencia aquí, en el caso de que ya estuvieran, como Intel y Hewlett Packard.

No se conoció el nombre de las otras empresas con el argumento de que revelarlo podría dar al traste con el proceso de negociación, aseguró la ministra de Comercio Exterior, Anabel González.

A eso se dedicó la delegación en San Francisco y en parte de la estadía en Washington, donde también hubo espacio para firmar un crédito con el BID para dedicarlo a seguridad en la parte preventiva (actividades de recreación en barrios sensibles), policial (inversión en comisarías) y de rehabilitación, con mejoras en algunas cárceles.

El tema obligó a Chinchilla a palpar el ambiente previo a una reunión programada con contrapartes del Istmo en Guatemala, en junio. Ahí deberán acordar estrategias para poder pedir entonces, como bloque, la cooperación a países como Canadá, Israel y España, u organismos como el BID.

Chinchilla también recogió en el BID un premio ambiental por protección de las aguas alrededor de Isla del Coco, actividad que aprovechó para iniciar su “campaña de recaudación de fondos” para evitar la actividad pesquera de arrastre en esa zona.

La Presidenta y su comitiva llegaron ayer al país “con una enorme lista de tareas”, afirmó.