SANTIAGO (AFP) - Chile negó que exista un acuerdo con Japón para retrasar el desenlace del proceso de extradición a Perú del ex presidente peruano Alberto Fujimori, mientras que el juez de la causa, Orlando Alvarez, aseguró que el Poder Judicial chileno está al margen de eventuales presiones políticas.
Las declaraciones surgieron después de que el domingo el diario chileno El Mercurio afirmara que Japón pidió a Chile retrasar el proceso de extradición de Fujimori para que no interfiera con el viaje que realizará a ese país asiático la presidenta chilena, Michelle Bachelet, en septiembre próximo.
"No creo que el Gobierno pueda hacer acuerdos con nadie, tomando en cuenta nuestra actividad; nosotros haremos lo que nos parezca más prudente y conveniente", señaló el juez Alvarez al diario El Mercurio, en declaraciones publicadas este lunes.
"Pero el Poder Judicial es independiente y está fuera de todo eso", insistió el magistrado, que esta semana debería retomar sus funciones en el Poder Judicial tras una licencia médica.
Según la versión del diario, el ministerio de Relaciones Exteriores nipón envío a la cancillería chilena una nota en la que afirmó que sería un "desacierto" extraditar al ex presidente antes de la visita de Bachelet, prevista para el 4 y 5 de septiembre.
Fuentes de la cancillería señalaron que se trata sólo de una recomendación, que busca evitar que el caso Fujimori sea parte de la agenda de Bachelet en Tokio. "No hay intentos de presión o de amenazas al respecto, es sólo una cuestión de protocolo", señalaron esas fuentes.
Pero por su parte, el canciller chileno, Alejandro Foxley, negó que haya un acuerdo entre ambos países para interferir en el proceso judicial contra Fujimori, quien de momento permanece bajo arresto domiciliario en Santiago a la espera de que se resuelva el pedido de extradición.
"Es absolutamente falso, no se ha hecho gestión alguna. Eso va por carriles separados y en Chile los tribunales son independientes", enfatizó Foxley, en declaraciones publicadas este lunes por El Mercurio.
El vocero del gobierno, Ricardo Lagos Weber, argumentó en términos similares: "No hemos tenido ninguna conversación a nivel de gobierno que vaya encaminada en esa dirección", sostuvo.
Según la versión de prensa, el retraso del proceso también favorecería al gobierno peruano del presidente Alan García, quien ha podido llevar adelante un gobierno estable gracias al apoyo político del fujimorismo.
Bachelet visitará Japón para asistir a la entrada en vigor de un Tratado de Libre Comercio entre ambos países y también para conmemorar el 110 aniversario del inicio de las relaciones diplomáticas.
Esta situación se produce en momentos en que Fujimori está bajo arresto domiciliario en una exclusiva propiedad en los suburbios de Santiago esperando que el juez Alvarez falle en primera instancia sobre el pedido de extradición.
El pasado 7 de junio la fiscal de la Corte Suprema Mónica Maldonado recomendó al magistrado que extradite a Fujimori por cargos de violaciones a los derechos humanos y corrupción. Su recomendación no es vinculante, aunque la mayoría de las veces es acogida por los jueces.
Pero el desenlace del proceso contra Fujimori sumó otro elemento en los últimos días, después de que el japonés Nuevo Partido del Pueblo (Kokumin Shinto) le pidió que sea su candidato al Senado nipón.
Fujimori debería responder esta semana a la invitación. Si resulta electo, su condición de senador japonés no influiría en el proceso en Chile, que ya se inició, pero sí tendría repercusiones una vez que llegue a Perú para enfrentar a los tribunales, de acuerdo con fuentes judiciales consultadas por la AFP.
© 2007 AFP