Santiago de Chile (DPA) . El ministro de Defensa de Chile, Jaime Ravinet, confirmó desde Holanda que hoy firmará el contrato de compra de 18 aviones F-16 usados durante su gira por ese país para recibir dos de las cuatro fragatas usadas que fueron adquiridas a esa misma nación.
Ravinet, quien se encuentra en el puerto Del Harven recibiendo las fragatas "Blanco" y "Latorre" compradas para la Armada de Chile, dijo a "El Mercurio" online que el contrato es por 185 millones de dólares por los aviones modernizados y que estos llegarán al país en los próximos dos años.
Argumentó que se optó por estos aviones por su bajo precio y por la posibilidad de actualizar sus sistemas y acercarlos a las capacidades que tienen los diez F-16 nuevos que compró la Fuerza Aérea de Chile (FACH), y que deben comenzar a llegar a principios del próximo año.
Esta será la primera fase de un largo proceso que debe culminar hacia 2015 con el reemplazo de toda la actual flota por un número equivalente de F-16.
Los F-16 usados se modernizarán al estándar (Mid-Life Upgrade) que los iguala a las versiones más recientes. El programa MLU permite que estos aviones operen otros 20 años, al tiempo que les incorpora nuevos computadores, electrónica y les mejora el radar.
Con respecto a las dos fragatas que hoy izaron la bandera chilena, estarán en el país entre febrero y marzo próximos. La flota de superficie que posee la Marina quedará conformada por un grupo de ocho buques de segunda mano (cuatro ingleses y cuatro holandeses), destinados a operar durante los próximos 20 años.
La pareja de naves son de la Clase "L" y fueron construidas a mediados de los 80 y reacondicionadas el año 2000. Las otras dos son de la Clase "M" y están provistas de una cubierta de vuelo que permite el transporte y despegue de un helicóptero.
De acuerdo con medios locales, las ocho fragatas chilenas pueden portar tanto el nuevo misil Harpoon como otros sistemas defensivos de última generación, dados los altos índices de homogeneidad entre las tecnologías británica y holandesa.
El comandante en jefe de la Armada de Chile, almirante Rodolfo Codina, quien viajó a Holanda a recibir los buques, comentó al diario "El Mercurio" de Santiago que estas compras responden a un proceso planificado de recambio naval, donde incluso se ha disminuido el número de unidades pero se ha actualizado su tecnología.
"Lo que hemos hecho es recambio de material. Cuantitativamente no hemos cambiado, incluso hemos disminuido la flota de diez a ocho buques", expresó.
Codina expresó que este cambio era necesario y que también se tomó en cuenta que Chile ha crecido económica y socialmente, lo que también deben realizar las Fuerzas Armadas.
"Los países deben tener una defensa acorde con lo que son. Tengo que tener unas Fuerzas Armadas acorde con lo que tengo que defender. Por lo tanto, si el país ha crecido, indudablemente sus instituciones militares deben crecer. Además, estamos insertos en un mundo globalizado, con operaciones de paz y donde hay mucha participación internacional", manifestó.
Codina comentó que los buques chilenos habían envejecido casi juntos, con un promedio de casi 35 años.
"Pudimos reemplazarlos gracias a que en el mercado de armamento de segunda mano se dio una coyuntura favorable. Al cambiar la amenaza en Europa tras la caída del Muro de Berlín y el crecimiento de la OTAN hacia el oriente, se generó una serie de ofertas de buques bastante nuevos. Las fragatas Tipo M que compramos acá son de 1993", sentenció.
Hoy el ministro de Defensa subrogante, Osvaldo Puccio, sostuvo en Santiago que la compra corresponde a un plan conocido y público de modernización y reposición de material, y descartó que pueda crear un desequilibro de fuerzas en la región.
"Esto está dentro de la política de defensa chilena y no hay nada extraordinario", dijo y acotó que Chile es una nación pacífica, que respeta la reglamentación internacional y que -incluso- participa activamente de organismos multilaterales lo que valida estas compras.