Bagdad, 5 feb (EFE).- La población de Nayaf, en su mayoría de confesión chií, ha reaccionado con furia ante la noticia de un presunto intento de asesinato del gran ayatolá Alí Sistani.
Los habitantes de esa ciudad santa del chiísmo han interpretado la agresión contra su líder religioso como "un intento de asesinato al Islam".
"Nos vengaremos contra quien lo haya hecho", aseguró a EFE un ciudadano de Nayaf en conversación telefónica.
El interlocutor se mostraba visiblemente afectado por el ambiente que a última hora de hoy se respiraba en la calle.
Sin embargo, un destacado académico islámico libanés, Hani Fahaf, ha desmentido a la cadena árabe de televisión Al Arabiya que se hubiera producido atentado alguno contra Sistani.
"He llamado a su oficina y me han dicho que no sabían nada, que desmentían que hubiera habido un intento de asesinato", afirmó Fahaf.
La noticia sobre el atentado ha partido esta tarde de otra cadena de televisión árabe, Al Yazira, y ha sido confirmada poco después por el miembro del Consejo de Gobierno Iraquí (CGI), Muafaq al Rabie, que se entrevistó esta mañana con Sistani.
Al Rabie reconoció la agresión y dijo que el líder chií se encontraba "sano y salvo".
En cualquier caso, las informaciones sobre las circunstancias del supuesto ataque han sido confusas, ya que inicialmente se dijo que el atentado se produjo esta tarde, cuando un grupo de desconocidos armados dispararon contra el vehículo en el que viajaba en Nayaf, mientras otras fuentes aseguraron que la agresión se había producido en su oficina.
Al Rabie, uno de los 25 miembros del (CGI), condenó el atentado e invitó a los musulmanes suníes y chiíes de Irak a que "estén despiertos para hacer frente a los intentos de crear un conflicto" religioso en el país.
"Sistani aboga por la democracia y contribuye a los esfuerzos para reconstruir el nuevo Irak, y hay que condenar todo tipo de actos de violencia en nuestro país", dijo Al Rabie, citado por Al Yazira.
El político chií se refería a la decisión de Sistani de exigir la celebración inmediata de elecciones directas, algo a lo que se niega Estados Unidos.
Esta postura de Sistani ha obligado a Washington a solicitar la mediación de la ONU, que ha enviado una comisión electoral, que se espera llegue a Bagdad mañana, para evaluar la viabilidad de celebrar unos comicios legislativos antes de la transferencia de poder a los iraquíes, prevista para el próximo 30 de junio. EFE
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