
Caracas (AFP). El mandatario venezolano Hugo Chávez presenta este miércoles al Parlamento su proyecto para una reforma constitucional profunda, que incluye el denominado "Socialismo del siglo XXI", el poder popular y la reelección presidencial continua.
"Estamos iniciando una nueva era, rumbo al 'Socialismo del siglo XXI' y hemos topado (...) con las viejas estructuras que quedaron intactas en la Constitución" bolivariana -establecida al inicio de su primer mandato en 1999-, dijo Chávez la noche del martes al canal estatal VTV.
Luego de su reelección en diciembre, la única vez que permite el actual marco constitucional, Chávez argumentó que en la Constitución de 1999 que él mismo promovió "quedaron infiltrados muchos gazapos del viejo orden".
Ahora Chávez, quien estrechó sus lazos con gobiernos latinoamericanos de izquierda, en particular Cuba, y con Irán y Rusia, busca reemplazar ese orden político y económico por un modelo que también denomina "socialismo petrolero".
El plan avanza junto con programa de nacionalizaciones de industrias estratégicas -petróleo, telecomunicaciones, electricidad- gracias a una ley que en enero le dio plenos poderes para legislar por decreto durante año y medio.
La Asamblea Nacional -Parlamento unicameral- bajo control total del oficialismo luego de que la oposición boicoteó las parlamentarias de 2005, tendrá dos años para la aprobación definitiva de la reforma y someterla a un referendo.
A mediados de julio, la presidenta del Parlamento Cilia Flores reveló que la reforma permitirá "la reelección todas las veces, continua, que se puede poner en práctica cuando (el presidente) presente su candidatura y el pueblo con el voto tome su última palabra y decida", anunció.
"Yo sabía que me iban a criticar de inmediato, (que dirían) que tengo un plan para perpetuarme en el poder, aunque tengo derecho a la defensa", replicó en julio el presidente y deploró que "el presidente de la República no tiene la posibilidad de ser reelegido cuantas veces el pueblo quiera".
Sin embargo, en el último mes, Chávez cambió el énfasis de su proyecto y dejó de hablar de la reelección para ir revelando a cuentagotas otros ejes del proyecto, como el Poder Popular y la denominada "nueva geometría del poder".
El rechazo a la reforma desdendió de 63% en julio a 54% en agosto, según un sondeo de la firma Hiterlaces.
Al atardecer de este miércoles, centenares de seguidores del gobierno vistiendo camisas y gorras rojas se concentraron en frente a la sede del Parlamento.
"El Estado tiene la obligación de construir un modelo de economía socialista con empresas y unidades económicas de propiedad social", argumentó Chávez al leer pasajes del borrador; y pidió al sector privado "no asustarse" porque "podrá convivir con este proyecto" socialista.
A finales de julio Chávez enfatizó que uno de los "aspectos más importantes" de la reforma tiene que ver con la reorganización del país "con la creación de nuevas estructuras político-territoriales".
La noche del martes reveló que busca la "creación de un Distrito Federal (...) las regiones marítimas, los territorios federales, los municipios federales y los distritos insulares", bajo control del Ejecutivo.
Chávez argumenta que a los poderes públicos -Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Moral- debe sumarse "el Poder Popular", con "los consejos comunales, los de estudiantes, de campesinos y trabajadores", entre otros.
"Debajo de un municipio, del poder de un alcalde, queremos incluir a las comunas", explicó.
También adelantó su intención de incorporar sus programas de asistencia social, denominados "misiones sociales", y designar "varios vicepresidentes" para cumplir programas regionales concretos.
Denunció que ante su proyecto "se montarán un conjunto de artimañas y falsedades que tratarán de desfigurar el espíritu de la letra" y desestimó las críticas de la oposición.
"La oposición venezolana, todos sin excepción, está engranada, alineada con los intereses del imperio" estadounidense, sentenció el presidente.
La empresa de opinión Datanálisis consideró que el presidente ha recuperado un 10% en su nivel de aceptación y que presentará su proyecto de reforma "en bloque", lo que "terminará polarizando posturas" para reducirlas a un dilema: "o estás conmigo o contra mí".