Caracas, 19 nov (EFE).- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, rindió homenaje al fiscal Danilo Anderson, asesinado la noche del jueves en un atentado terrorista, y dijo que lo mataron porque no se dejó chantajear.
"Lo conocí. Una madrugada conversamos mucho. Era un soldado valeroso digno y honesto. No pudieron comprarlo, no pudieron chantajearlo y por eso lo asesinaron", dijo Chávez a los medios informativos.
El gobernante, acompañado por la mayor parte de su gabinete y del alto mando militar, visitó la capilla ardiente con los restos de Anderson, en la sede de la Fiscalía de la nación, y conversó durante una hora con los familiares del investigador judicial.
"Vine con el alma herida. El pueblo está llorando y las lágrimas corren por Venezuela y más allá. Lo mataron por justo, por ser un luchador por la justicia. ¡Que haya muchos "danilos" en Venezuela!", añadió el presidente.
"La lucha continúa. Tengamos serenidad. No nos van a imponer la agenda de violencia que ya hemos derrotado en anteriores ocasiones. Seguiremos luchando por la justicia y la verdadera democracia", concluyó.
Anderson murió en una calle de Caracas cuando explotaron dos cargas que presumiblemente fueron colocadas bajo el asiento del vehículo que conducía.
El fiscal quedó calcinado tras las explosiones, y su muerte sólo se confirmó horas después del atentado, una vez que los médicos forenses certificaron, tras análisis especiales, que se trataba de su cuerpo.
Anderson realizaba una serie de investigaciones sobre el golpe de Estado de abril de 2002 y tenía previsto entrevistar, antes de fin de año, a unas 300 personas presuntamente implicadas en aquella asonada que desalojó a Chávez del poder durante 48 horas.
La Fiscalía adelantó que presume que los autores del atentado están relacionados con esos casos y que el objetivo perseguido es "amedrentar" a quienes pudieran seguir a partir de ahora con las investigaciones.
Por otra parte, el gobierno venezolano señaló que no culpará a nadie sin antes tener pruebas, y ordenó una investigación a fondo para dar con los autores intelectuales y materiales del crimen.
El vicepresidente, José Vicente Rangel, pidió sin embargo a la embajada de EEUU en Caracas explicar el silencio de Washington ante exhortaciones públicas a perpetrar actos terroristas, incluso el magnicidio, por parte de venezolanos residentes en ese país.
Citó el caso del opositor y actor Orlando Urdaneta, quien en octubre pasado dijo en un programa de TV de Miami (EEUU) que para terminar con el problema que -según él significa el presidente Chávez- sólo hace falta un fusil con mira telescópica y un valiente que lo dispare. EFE
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