Caracas, 16 may (EFE).- El presidente venezolano Hugo Chávez dijo hoy que tiene pruebas de que el grupo de mercenarios colombianos descubierto en Caracas hace una semana tenía como objetivo provocar el caos, para permitir a EEUU apoderarse del petróleo venezolano.
El presidente explicó que los mercenarios no tenían capacidad para derrocar a su gobierno, pero sí para intentar un golpe de mano en el que él supuestamente sería asesinado.
"Los planificadores en EEUU, en Colombia y en Venezuela sabían que ese grupo de hombres no podía derrocar el gobierno, por eso el objetivo era la cabeza del presidente, degollarlo. Tengo pruebas para afirmarlo de manera categórica", dijo Chávez ante una numerosa concentración de partidarios.
El gobernante añadió que eso desataría el caos en el país y obligaría, según el plan de los golpistas, a solicitar la intervención pacificadora de Estados Unidos.
Impuesta la paz, denunció el presidente, EEUU no sólo habría logrado establecer un gobierno a su medida en Venezuela, sino echar mano a sus reservas petroleras, que son las mayores de América.
Chávez advirtió de que, aunque él muriese, un plan como el que denuncia no triunfaría, porque el pueblo venezolano se alzaría contra los invasores.
"Si lograsen su objetivo, esta oligarquía se iba a arrepentir por 500 años. Y no sólo la oligarquía, porque una arremetida sangrienta contra Venezuela, promovida por el imperialismo norteamericano y sus lacayos, tendría una respuesta contundente de muchos pueblos de América Latina y el Caribe", señaló el presidente.
La intervención de Chávez se produjo al final de una manifestación de decenas de miles de venezolanos para rechazar el "terrorismo paramilitar" y reafirmar a soberanía e independencia del país.
La marcha fue convocada a raíz del desmantelamiento hace una semana de un campamento clandestino cerca de Caracas con unos 150 mercenarios colombianos, vestidos con uniformes de combate del ejército venezolano, y dirigidos, según el gobierno, por cuatro presuntos comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que fueron detenidos en la operación.
Chávez sostuvo que ha reaparecido el viejo imperialismo de EEUU y que si en las últimas décadas había mostrado una cara amable, se la quitó con las invasiones a Afganistán y a Irak.
El gobernante venezolano advirtió de que lo ocurrido en Venezuela debe enmarcarse en ese contexto en el que Estados Unidos hace lo que quiere sin que nadie, o casi nadie, se atreva a llevarle la contraria a ese país.
Chávez recordó que a 102 de los mercenarios detenidos se les ha dictado orden de detención y que otros 16 serán presentados ante el juez mañana, lunes.
Así como el gobierno ha insistido en la complicidad de Washington en lo ocurrido, ha eximido de responsabilidad al gobierno de Colombia y a los principales sectores de la oposición venezolana.
Tanto el gobierno estadounidense como los sectores democráticos de la oposición han señalado que no tienen relación con el asunto denunciado por Chávez. EFE
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