Caracas, 4 abr (EFE).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, se hizo hoy bendecir por un sacerdote que arremetió contra la jerarquía católica, y él hizo lo propio abrazando una imagen de Jesús a la cual pidió perdonar a obispos que actúan como Judas, recalcó.
"Perdónalos por olvidar la opción preferencial por los pobres (...), por haberse alineado, cual Judas, con los más nefastos y oscuros intereses de la oligarquía capitalista venezolana; pido al pueblo pobre que digamos: perdónalos Señor porque no saben lo que hacen", sostuvo en su programa dominical de radio y televisión "¡Aló, presidente!", dedicado hoy al Domingo de Ramos.
Chávez aludió con ello a un mensaje emitido el pasado jueves por la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), que lo calificó de "autoritario y de tendencia totalizante" y respaldó un referendo revocatorio de su mandato, como lo piden sus opositores.
El mensaje de la CEV, añadió Chávez, "no recoge para nada el sentimiento de la gran mayoría del pueblo. ¡Cuánta falta le hace a la jerarquía católica venezolana un jerarca que recoja el clamor y la esperanza de su pueblo, un monseñor Arnulfo Romero", exclamó en alusión al asesinado prelado salvadoreño.
El comunicado de la CEV fue leído por su presidente, el arzobispo de la ciudad andina de Mérida, Baltazar Porras, quien encabeza la jerarquía católica desde 1999, poco después de la llegada de Chávez al Gobierno, que registra desde entonces constantes enfrentamientos con los obispos, a los que también ha llamado "golpistas apátridas".
"El país no tolera más la polarización que nos contrapone en patriotas y golpistas", dice el comunicado de la CEV que advierte la "disolución del estado de derecho" y denuncia al Gobierno como violador de los derechos humanos.
"Denunciamos las desmesuradas represiones por parte de las fuerzas de seguridad, con el trágico saldo de muertos, privados de libertad, torturados y humillados", agregó la CEV y alertó que "de persistir esta situación, al abrigo de la impunidad, los ciudadanos quedarían indefensos y a merced de abusos y arbitrariedades".
La celebración del referendo presidencial permitirá revertir, según la CEV, "el progresivo deterioro de las instituciones, la amenaza de un colapso nacional y la tentación de recurrir a la violencia para dirimir las diferencias políticas y sociales". EFE
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