La Paz, 12 feb (EFE).- Los enfrentamientos entre los policías amotinados en un cuartel cercano al Palacio de Gobierno de Bolivia y el Ejército llegaron a su fin a raíz de la decisión del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada de dar marcha atrás en sus medidas económicas y de retirar a los efectivos militares de la zona.
La pacificación de la Plaza Murillo, donde está la sede presidencial, se produjo después de que Sánchez de Lozada anunciara que retira la propuesta de ley del Presupuesto General de la Nación, que imponía un impuesto a los trabajadores activos, una de las causas del motín policial.
Así mismo, el gobernante y los máximos jefes de la Policía y el Ejército ordenaron posteriormente el repliegue de las fuerzas militares enfrentadas a policías rebeldes en la plaza.
Con estas decisiones, las autoridades bolivianas pusieron fin a un conflicto que ha causado al menos ocho muertos, según la cadena de televisión ATB, y decenas de heridos, entre ellos varios civiles. EFE
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