El actor estadounidense Robin Williams declaró en Polonia, donde rueda su última película, que al grabar una escena en la que los nazis dispersaban a los judíos para llevarlos a un campo de concentración "tuvo delante de los ojos lo que ocurrió hace 50 años"
Williams, que se encuentra en Piotrkow Trybunalskich (centro de Polonia) para participar en el rodaje del filme Jaime el mentiroso, dirigido por Mathieu Kassovitz, confesó que "he tenido la sensación de haber experimentado la misma desesperación y oído los gritos de mujeres y niños llevados hacia la muerte".
El actor, protagonista de La sociedad de los poetas muertos y Papá por siempre entre otras películas, y popular por sus personajes cómicos, comentó que esa especialidad es compatible con su papel, "pues también había humor tras los muros del gueto y esta película se basa en el contraste del sentido del humor judío con la tragedia de esa nación".
La historia narra las aventuras de un ciudadano judío, de 40 años, "algo pícaro, con gran imaginación y sentido del humor", en el gueto en vísperas del holocausto.
Para la película se eligió como escenarios naturales el primer gueto polaco creado por los nazis en Piotrkow Trybunalskich, que se conserva intacto.