La Habana. El líder cubano, Fidel Castro, sigue con detalle la evolución del huracán "Charley" en Cuba, que ha obligado a evacuar a cerca de 150.000 personas en la zona occidental del país y que llegará a La Habana en las próximas horas.
Castro comenzó la jornada de su 78 cumpleaños en el Instituto de Meteorología de Cuba, adonde acudió pasada la media noche para supervisar la evolución de "Charley".
"Esto es una especie de regalo que nos ha dado la naturaleza", dijo el líder cubano, que hoy cumple 78 años.
"El país responderá sin duda a este problema, como responde al problema de las medidas tomadas para hacerle mas daño", en alusión al endurecimiento del embargo decretado por EEUU, "como (se) enfrentará (a) la sequía, (se) enfrentará el ciclón y si viene alguno más", insistió.
El huracán, según el último reporte del Instituto de Meteorología, tocó tierra en Cuba poco después de las doce de la noche (04.00 horas GMT) y se mantiene en categoría 2, con vientos con rachas máximas de unos 169 kilómetros por hora, y avanza hacia La Habana a una media de 20 kilómetros por hora.
Los expertos estiman que "Charley", que hasta ahora no ha provocado víctimas ni grandes daños materiales en la isla, azotará la capital cubana esta madrugada.
La proximidad del huracán ha obligado a evacuar a cerca de 150.000 personas en el oeste del país, en su mayoría en las provincias de Pinar del Río (más de 60.000) y La Habana (cerca de 50.000), la más azotadas por las lluvias torrenciales y los vientos.
"Charley", el más fuerte de los huracanes que han azotado La Habana en esta época del año desde 1915, obligó al cierre de varios aeropuertos de la zona occidental de la isla y a la suspensión de decenas de vuelos nacionales e internacionales.
La tormenta ha provocado cortes de luz y problemas en las líneas telefónicas en varias ciudades del occidente cubano, incluida La Habana.
Las autoridades sanitarias ordenaron el jueves la interrupción de las intervenciones quirúrgicas, salvo las urgencias, y más de 2.700 médicos y asistentes sanitarios fueron movilizados para atender posibles situaciones de emergencia provocadas por el huracán, según informes oficiales.
Defensa Civil llamó con insistencia a la calma y a la colaboración ciudadana para reducir riesgos y pidió a la población que no salga a las calles y permanezca en lugares seguros.
Cines, teatros, bibliotecas y colegios, entre otras instalaciones, fueron habilitadas como albergues provisionales para atender a la población de zonas bajas y edificios con peligro de derrumbe.
En La Habana, el cine "Trianón" albergó a cerca de 50 personas, en su mayoría procedentes del edificio "Girón", una mole levantada en los años 70 frente al Malecón y en un pésimo estado de conservación.
"Yo quiero que esto llegue a Fidel Castro, que arreglen el edificio Girón y no tantos hoteles", dijo Olga Lidia Barroso Prieto, que no disimuló su malestar por tener que pasar la noche en un cine.
Unos 50 kilómetros al suroeste de la capital, en Güira de Melena (provincia de La Habana), las autoridades desalojaron a los 706 vecinos de la zona costera de Playa de Cajío, previsiblemente una de las más azotadas por el huracán.
Casi la mitad de ellos fueron conducidos a una escuela transformada en improvisado albergue para acoger a 325 personas.
"Todas las medidas están tomadas para que se desenvuelva la actividad lo mejor posible y sobre todo preservar las vidas humanas, que es lo más importante", dijo a EFE Carlos Somoza, responsable del centro.
Mientras, en el patio de la escuela, un grupo de jóvenes relajaba la tensión de la espera de "Charley" bailando salsa, porque no hay nada mejor que ponerle al mal tiempo buena cara.
Los últimos nueve huracanes que azotaron la isla, entre 1985 y 1992, dejaron 18 muertos y obligaron a evacuar a más de tres millones de personas, según estimaciones oficiales.