SAN CRISTÓBAL GUANAJUATO, México (AFP) Los dirigentes de la Internacional Demócrata de Centro (IDC) que participan en una cumbre en México propusieron regresar a los valores éticos del centro-derecha como respuesta a la crisis global originada por un "capitalismo falto de principios".
"Hay que defender el bien común por encima de intereses de personas y grupos", sostuvo el viernes en un panel Wilfred Martens, ex primer ministro belga y presidente del Partido Popular Europeo.
"Hemos dejado la ética a un lado, es inmoral gastar más de lo que se gana. (...) Idolatrar el dinero es una perversión", convino el ex ministro del Interior español Jaime Mayor Oreja.
Y agregó: "No es suficiente con un análisis económico de la crisis, hay que ir más allá (...) Se exige un cambio de actitud personal".
Organizada por el ex presidente mexicano y copresidente de la IDC, Vicente Fox, la denominada "Cumbre de San Cristóbal: Humanismo eficaz" se interroga sobre las causas del retroceso del apoyo popular al centro-derecha en América Latina. De hecho, uno de los escasos reductos de poder que mantiene es México, escenario de los debates.
"No debemos avergonzarnos de nuestros valores humanistas y cristianos", fue una idea muy repetida y aplaudida en los foros.
Y aunque se escucharon propuestas, también surgieron con fuerza las críticas a las propuestas de las izquierdas que hoy dominan la región, catalogadas como "peligrosas", "disparatadas" y, sobre todo, "populistas".
"El populismo nunca ha tenido soluciones, sólo buenos eslóganes que pueden atraer a la gente pero que también generan violencia", definió Aljoz Peterle, ex primer ministro de Eslovenia.
Los principales blancos de los dardos conservadores fueron el presidente venezolano, Hugo Chávez, y especialmente el gobierno cubano, al que acusaron de haber encarcelado e incomunicado este viernes durante unas horas a Ricardo Montes, principal colaborador del conocido disidente cubano Oswaldo Payá, a quien la IDC nombró el jueves miembro honorífico.
En una de las resoluciones de la cumbre, las más de 100 formaciones políticas de la IDC expresan su apoyo "decidido" a todas las acciones emprendidas por el gobierno mexicano de Felipe Calderón contra los cárteles narcotraficantes.
"Es una decisión valiente que tiene sus consecuencias y que muy pocos presidentes toman. Y es también una acción solidaria porque tiene que ver con los jóvenes que toman droga en los Estados Unidos y con cortar el abasto en Centroamérica y Sudamérica", aseguró Fox a los medios.
Ante la baja a última hora de altos dirigentes de la política conservadora como el propio Calderón o el líder de la oposición española, Mariano Rajoy, en San Cristóbal se espera con expectación la llegada el sábado del mandatario colombiano Álvaro Uribe.
La muerte el martes en un accidente aéreo del ministro de Gobernación (Interior) mexicano, Juan Camilo Mouriño, provocó las ausencias y empañó una cumbre que Fox mantuvo en pie a pesar de las fuertes críticas que le achacaron falta de sensibilidad ante una tragedia en la que fallecieron 14 personas.
El ex presidente y su esposa, Marta Sahagún, ejercen de anfitriones de la reunión en el Centro Fox, ubicado cerca de su rancho de San Cristóbal, en los alrededores de la bella ciudad universitaria de Guanajuato.
La IDC es una asociación creada en 1961 y compuesta por más de un centenar de partidos políticos democratacristianos y socialcristianos de 88 países y cuya ideología, según su declaración de principios, se basa en el "humanismo cristiano".
"Se ha insistido mucho en que ésta es una reunión de derecha. Nada más lejos de la realidad. El humanismo es el centro", subrayó Fox al final de la jornada.
Además de la conferencia del presidente Uribe sobre su política de "seguridad democrática", el tercer y último día de la Cumbre de San Cristóbal contendrá debates acerca de las políticas humanistas de la juventud con la participación del líder estudiantil opositor venezolano Yon Goicoechea.
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