
Nueva York. EFE Al declarar que "Hollywood está enfermo", el escritor, cineasta, "tarótologo" y "sicomago" chileno Alejandro Jodorowsky propone convertir el cine en una "terapia colectiva" o en un espectáculo artístico y gratuito.
"Para mí, Hollywood no existe. Ese cine está enfermo y lleno de inducciones al público. Es un cine que te reduce a niño tonto", dijo Jodorowsky antes de aprestarse a leer el Tarot en un evento público y de entrada libre realizado el jueves por la noche.
El autor de La vía del Tarot , libro que sintetiza poéticamente cada uno de los 22 arcanos mayores, echó las cartas por primera vez en Nueva York en un evento organizado por la America Society, en cuya sede habló sobre su obra.
"El tarot es un lenguaje óptico que por siglos ha estado en manos de brujitas que leen el futuro, pero que en realidad no tiene nada que ver con eso. Es mucho más profundo. Es una enciclopedia de símbolos que puede servir para analizar la psique", señaló.
Jodorowsky (Tocopilla, Chile, 1930) lee el tarot desde hace 40 años todos los miércoles en un café de París, ciudad en la que reside desde 1953, cuando fundó el Grupo Pánico junto al español Fernando Arrabal y el francés Roland Topor.
Fue también en París donde conoció al líder ideológico del movimiento surrealista, André Bretón, un hombre "muy inteligente, de muy buen gusto, pero autoritario y castrador, preso en su idea de ser el Papa del Surrealismo", dijo.
"A Bretón no le gustaba nada, ni siquiera la música. Su mujer era pianista y un día llegó y le puso clavos al piano para que no tocara más", recuerda Jodorowsky de su relación de amistad con Bretón, que duró solo un par de años debido a un "incidente de baño".
"Llegué a su casa y pedí ir al baño. Apenas abrí la puerta allí estaba el gran Bretón, cagando. Me pegó gritos que se han debido escuchar a kilómetros de distancia. Más nunca lo vi", recuerda.
El tarot consume las horas de Jodorowsky, y al preguntársele por qué no ha vuelto a hacer cine apunta al aspecto financiero. "Es muy difícil económicamente. Yo hago cine de autor y ahora el cine es una industria para niños tontos".