El último disco de Celia Cruz, que aún no ha salido al mercado, es un reflejo de lo innovadora que la desaparecida artista cubana fue siempre en la música.
Es por eso que el rap y el rock no fueron ajenos a La Reina de la Salsa , quien grabó con grupos como el español Jarabe de Palo y el argentino Los Fabulosos Cadillac.
Regalo del alma, álbum con 10 temas que la cantante grabó entre febrero y marzo, tras la operación quirúrgica a que se sometió para extirparle un tumor cerebral, es un disco "futurista", comentó Sergio George, quien produjo el álbum junto a Isidro Infante.
"Es un disco del futuro, que es tropical, pero tiene un poco de rap, de reggae, rock , un poco de todo, pero manteniendo lo que es la raíz afrocubana de Celia", señaló el conocido compositor y pianista, quien acudió el martes al velatorio de la artista en Nueva York.
De acuerdo a George, fue precisamente el espíritu innovador de la cantante la que la mantuvo siempre en la preferencia del público de todas las edades.
"Ella se atrevió y también le dio la oportunidad a mucha gente, que quizás otra persona no se la daba. Por esa razón Celia es Celia y no habrá otra", argumentó George, quien confesó que se sintió "intimidado" cuando comenzó a trabajar con la artista en su último disco.
"A mí me intimidaba Celia. Me sentí un poco inseguro por su presencia, pero cuando comenzamos a trabajar me sentí como si fuera con mi abuela. Nunca me hizo sentir menos que nadie", indicó George, quien comenzó hace 20 años su relación de trabajo con Celia como pianista para diversos grupos con los que se presentó.
George incluso produjo discos en los que ella había tenido una participación perfecta.