Tizi-Uzu (Argelia), 20 abr (EFE).- La Cabilia argelina vivió hoy una huelga general y una serie de manifestaciones callejeras con las que sus habitantes conmemoraron el 23 aniversario de la llamada "primavera beréber".
Hace veintitrés años, el 20 de abril de 1980, miles de militantes bereberes, en particular universitarios y estudiantes, se echaron a la calle en Argel y en varias localidades de la Cabilia para exigir el reconocimiento oficial de su lengua beréber (tamazight).
También reclamaban la democracia para esta región del norte del país y, como un elemento esencial de la misma, una mayor libertad de expresión.
La revuelta se inició como consecuencia de la prohibición de una conferencia y un recital de poesías del trovador cabileño Mulud Mameri en la universidad de Tizi-Uzu, que fue reprimida violentamente por el régimen que presidía en esa época el coronel Chadli Benyedid.
Cientos de jóvenes resultaron heridos en enfrentamientos con la policía y decenas fueron detenidos por haberse alzado en defensa de la causa beréber.
La jornada de hoy, respondiendo al llamado del Movimiento Cultural Beréber (MCB), nacido como consecuencia de la represión en 1980, paralizó totalmente la actividad de Tizi-Uzu, capital de la Gran Cabilia, donde EFE pudo constatar que no se llevó a cabo la menor actividad económica y comercial.
El MCB organizó una manifestación que agrupó en esta localidad varios miles de cabileños que marcharon por las calles, en esta ocasión sin presencia policial, presumiblemente por un gesto de conciliación del poder político central.
La marcha transcurrió sin incidentes y partió del campus universitario dirigiéndose hasta la sede del gobierno regional, y los participantes enarbolaron pancartas y gritaron consignas hostiles a las autoridades del país.
"Poder asesino", "Tamazight lengua nacional y oficial" "No al perdón para los asesinos" eran los lemas que gritaban con mayor énfasis los manifestantes.
También exigían la liberación de los 23 dirigentes detenidos, pertenecientes a los llamados "comités de aldeas y tribus" de la Cabilia, cuya figura emblemática es Belaid Abrika, encarcelado desde hace seis meses en Tizi-Uzu por los delitos de "alteración del orden público" y "tentativa de rebelión", sin que se le haya abierto todavía un proceso judicial.
El MCB distribuyó a los numerosos periodistas congregados en Tizi-Uzu una declaración en la que pide a las autoridades "la solución definitiva de la crisis de la Cabilia, lo antes posible".
"La Cabilia tiene necesidad, más que nunca, de que se resuelva definitivamente la crisis y no de que se le añada una sanción suplementaria", subraya el texto del MCB.
Este llamamiento fue seguido de otro lanzado por un autoproclamado "comité popular" que pide a las autoridades que abran un diálogo con los representantes de la Cabilia para hallar soluciones y restablecer la calma en esta parte de Argelia, históricamente rebelde al poder central.
Pero la iniciativa de tal comité hizo que surgieran hoy diferencias de opiniones entre los cabileños, una parte de los cuales, en representación de los "aarchs" (comités de tribus y aldeas), piden el cumplimiento de las exigencias presentadas el 11 de junio de 2001, tras la muerte del estudiante Massinisa Guermah en un cuartelillo de gendarmes de la aldea de Beni-Duala.
Entre otras condiciones, exigen que el "tamazight" sea, como el árabe, lengua oficial y nacional, y que el cuerpo de Gendarmería abandone la Cabilia, lo que no está previsto por la Constitución.
Los "aarchs" se unieron a la marcha organizada por el Movimiento Cultural Beréber, recordando que también quieren que se juzgue y condene a los autores de muerte de manifestantes durante la revuelta ocurrida en la Cabilia hace dos años.
La "primavera beréber" y la revuelta iniciada el 19 de abril de 2001 en protesta por la muerte del estudiante sucedieron en el mismo mes por los que los cabileños las recuerdan coincidentemente con manifestaciones y otras protestas.
En la represión policial de la revuelta que comenzó por la muerte de Massinisa Guermah 123 personas fallecieron y cerca de 5.000 resultaron heridas.
La manifestación de hoy en Tizi-Uzu se dispersó en la calma, y cuando un pequeño grupo de jóvenes se disponía a apedrear el cuartel de la policía, varios participantes lo evitaron para demostrar que la Cabilia, según dijeron, "no quiere la independencia ni el separatismo, sino la justicia y la democracia". EFE
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