Oaxaca (México), 23 dic (EFE).- Cientos de artesanos de la ciudad mexicana de Oaxaca exponen desde hoy en su plaza principal figuras talladas en rábanos cultivados en los campos de la zona, en una tradición que cumple 108 años.
La tradicional "Noche de rábanos" que se celebra hoy, se ha convertido en más de un siglo de trayectoria en una de las fiestas más vistosas de esta ciudad del sur de México, capital del estado homónimo, que cuenta con una importante presencia indígena.
El rábano más grande que se utilizará esta noche mide 80 centímetros de altura y tiene un diámetro de 35, informó el titular de Desarrollo Rural oaxaqueño, Carlos Torres Avilés.
Como cada año, a la exposición en puestecillos de los rábanos se unirá un concurso, en el que participan medio centenar de artesanos y donde se premiarán los mejores y más ingeniosos conjuntos de rábanos, así como otros productos del campo cortados.
El jurado valora sobre todo que cada composición utilice los materiales agrícolas originales sin recurrir a plásticos, metales, pinturas o cualquier producto químico.
Las alegorías plasman bodas, reproducciones de mercadillos, escenas costumbristas o actividades campestres como la producción del mezcal (aguardiente de agave) o la cosecha del maíz.
También los hay que suelen estar relacionados con la ciudad de Oaxaca, sus tradiciones, nacimientos, "calendas" o peregrinaciones locales, templos y cultos, con una amplia variedad de temas.
Las manos de los hortelanos oaxaqueños se encargan de moldear este tubérculo hasta llegar a hacer verdaderas obras de arte.
De acuerdo al historiador José María Bradomin, el 23 de diciembre de 1897, cuando era alcalde Francisco Vasconcelos Flores, se organizó la primera exposición de rábanos.
No obstante, el escritor Alejandro Méndez, en su libro "Noche de Rábanos", sitúa el origen de esta festividad en torno a 1800.
La fiesta comenzó siendo una especie de reclamo que usaban los comerciantes para atraer compradores al mercado antes de las fiestas de Navidad, y así mejorar sus ventas.
Luego la fiesta cobró importancia y espectacularidad con las amas de casa como protagonistas, ya que buscaban estas figuras para adornar sus mesas.
Hoy se ha convertido en una de las celebraciones folclóricas más significativas de la ciudad de Oaxaca, una de las más turísticas del interior de México.
Actualmente, el Ayuntamiento de Oaxaca convoca el popular certamen a través de la Coordinación General de Turismo con tres categorías: figuras hechas con rábanos, con flor inmortal y con totomoxtle, la cáscara u hoja que cubre la mazorca de maíz.
Cada una de las categorías tiene asignados tres premios en efectivo y todos los participantes reciben un diploma como estímulo a sus esfuerzos.
Los nombres de los ganadores se darán a conocer esta noche después de que los integrantes del jurado hagan esta tarde su recorrido por todos los puestos. EFE
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