LA HABANA (AFP) Fidel Castro acusó a los "enemigos" de "tergiversar" las autocríticas de las autoridades sobre la educación en Cuba y presentarlas como "tragedias", pues dijo no creer que ese sector esté "tan mal", en un artículo publicado este domingo.
"No nos desalentemos con las noticias de los enemigos, que tergiversan el sentido de nuestras palabras y presentan nuestras autocríticas como tragedias. ¡El manantial de la ética revolucionaria es inagotable!", dice en su comentario publicado en el diario Juventud Rebelde.
"Parecería" ser Cuba "el que más problemas de educación tiene en el mundo" pues todas las noticias cablegráficas" divulgan información sobre muchos y difíciles retos", como la falta de 8.000 maestros y su deficiente preparación, señaló Castro.
"No creo, en primer lugar, que estemos tan mal", sostiene Castro, al señalar que Estados Unidos u otros países ricos "no pueden siquiera equipararse" en los índices de escolaridad y cobertura de la educación que tiene Cuba, pese al robo de cerebros y el embargo económico.
No obstante el líder comunista, alejado del poder hace dos años por una grave crisis de salud, cuestionó si los cubanos tienen realmente conciencia de lo que pretende "el enemigo" y de los logros de la revolución.
"No creo que hayamos involucionado tanto. De todas formas, es indispensable que cada cual se haga la pregunta para evitar que se escupa sobre nuestra dignidad. No esperemos perdón de nuestros enemigos", se respondió.
Advirtió que "hay decenas de miles de personas que piensan, hablan, actúan y toman decisiones" y que en manos de todos ellos están las medidas que se adoptan cada día".
"Prestemos atención a nuestros enemigos y hagamos todo lo contrario de lo que desean de nosotros para seguir siendo lo que somos. Se apela a nuestras conciencias", concluyó.
Castro aprobó el discurso de su hermano Raúl, actual presidente, el pasado 11 de julio, donde llamó a maestros jubilados a reincorporarse a las aulas, por el déficit de profesores.
En otro de sus artículos, el 22 de abril, explicó las causas de la sustitución del ministro de Educación, Luis Ignacio Gómez, quien llevaba 18 años en el cargo, y a quien atribuyó haber "perdido energía y conciencia revolucionaria".
© 2008 AFP