Washington, 18 ene (EFE).- Caricaturistas de toda Iberoamérica, entre ellos el mexicano Abel Quezada y el hondureño Allan McDonald, presentan a partir de hoy en Washington, con humor y picardía, eclécticas obras sobre el quehacer político de la región.
La muestra, que ofrece al público una ventana al mundo político y social del continente americano visto desde el prisma de estos artistas, se presenta en el Centro de Artes Katzen de la American University desde hoy miércoles y hasta el 1 de febrero.
La exposición incluye caricaturas que comentan, por ejemplo, los problemas de corrupción en Nicaragua, los retos iniciales del presidente Alejandro Toledo en Perú, o el problema de la inmigración ilegal de mexicanos en Estados Unidos.
La exposición incluye obras de caricaturistas de 20 países de América Latina, España y Portugal, y fue organizada por la Asociación de Agregados Culturales Iberoamericanos (AACI), como parte de su XIV Salón de Arte.
Las obras, organizadas en el orden alfabético de los países miembros de AACI aquí representados -con la excepción de Cuba-, muestran el ojo clínico de los caricaturistas para comentar, mediante la simplicidad del dibujo, sobre la actualidad política en América Latina.
Lo hacen con pocas herramientas -papel, tinta, lápices de colores y acuarela- pero con mucha sensibilidad y conciencia social.
La selección de las caricaturas da al público estadounidense una muestra, pequeña pero significativa, de la tradición de la sátira política en Iberoamérica.
Además, destaca el valor artístico de las caricaturas, que son una presencia infalible en los principales diarios y revistas del continente americano.
"Los artistas aquí demuestran su ingenio para plasmar la realidad cotidiana, la rica tradición de la sátira política en nuestro continente. Aquí hay caricaturas que se burlan de jefes de Estado o de la política en general", dijo a EFE Murilo Gabrielli, presidente de AACI.
Gabrielli señaló como ejemplo al brasileño Chico Caruso, convertido en verdadero profeta en su tierra y cuya prolífica obra, que se remonta a 1968, ha acaparado una audiencia mundial de aproximadamente 70 millones de personas.
Su caricatura titulada "Liderancas" ("Liderazgo"), enseña, de izquierda a derecha, al Papa Benedicto XVI; al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y al cacique Raoni, líder de una tribu indígena, tres figuras que, cada uno a su manera, han dejado huella en la sociedad brasileña.
En el caso de México, las viñetas de Abel Quezada, fallecido en 1991, destacan su talento a la hora de fustigar los absurdos y las contradicciones del sistema político en México.
En "La Solución Somos Todos", que data de la década de 1970, Quezada muestra la corrupción de los diversos actores políticos del país que simultáneamente se preguntan cómo erradicar ese mal.
"Seleccionamos a Quezada porque sus temas mantienen una vigencia, y sus caricaturas no sólo tienen inmediatez sino también un profundo valor estético", dijo a EFE Alejandro Negrín, director del Instituto Cultural de México.
En la muestra no podía faltar "Las Lagunas de Castro", del hondureño Allan McDonald, en la que se mofa del gobernante cubano, Fidel Castro.
En declaraciones recientes a EFE, McDonald dijo que el arte de las caricaturas le llega fácil porque "los políticos y sus payasadas ya están". EFE
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