México, 16 feb (EFE).- El cardenal mexicano Norberto Rivera rechazó hoy las acusaciones sobre la presunta venta en exclusiva a una empresa de EEUU de los derechos de la imagen de la Virgen de Guadalupe por 12,5 millones de dólares y dijo que cualquiera puede comercializarlas sin pagar a nadie.
"Creo que es una rotunda mentira el decir que la imagen original de la Virgen de Guadalupe se ha vendido, se ha concesionado en exclusiva a alguna persona porque nadie puede tener la exclusiva de la Virgen de Guadalupe", afirmó Rivera después de la misa dominical.
"Y si nadie tiene la exclusiva y pertenece a todos los mexicanos, nadie la puede vender", subrayó el cardenal Rivera.
La polémica surgió hace una semana cuando el semanario "Proceso" publicó un artículo donde informaba que la Basílica de Guadalupe había firmado en marzo de 2002 un contrato con Viotran, con sede en Orlando (Florida), de cesión por cinco años de los derechos de la imagen de La Guadalupana, patrona de México.
Rivera dijo hoy que "todo el mundo tiene derecho de reproducir la imagen, distribuirla, regalarla, venderla, en oro, plata, en una camiseta, en una veladora", y añadió que quienes lo hacen "no dan ni un centavo" a la Basílica de Guadalupe.
Sin embargo "Proceso" amplió hoy la información lanzada la semana pasada y señaló que el pasado día 14 la Procuraduría General de la República (PGR) abrió una averiguación tras presentar una demanda Jesús Ferral Novoa, director de Cronópolis, una organización, dedicada a defender el patrimonio nacional mexicano.
El semanario señala que el "contrato" o "contrato-proyecto" funcionó un mes, del 31 de marzo al 30 de abril de 2002, y muestra una copia del convenio de terminación de contrato firmado aquel día que suscribieron el rector de la Basílica de Guadalupe, Diego Monroy, y María Teresa Herrera en presencia de cuatro personas.
La revista añade que la Basílica se constituyó en asociación religiosa quince días antes de firmar el contrato, que un mes más tarde se canceló.
En este sentido cita a director de Comunicación Social de la Basílica, Alfonso Navarro, quien justificó en un programa de radio dicha rescisión en que el contrato tenía "varias imprecisiones terminológicas" y era una "incongruencia" que una empresa trasnacional fuera representante de la Basílica.
Ningún representante del arzobispado de la capital mexicana estuvo hoy disponible para ofrecer a EFE su versión de la información. EFE
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