Berlín, 7 de enero (DPA) . La canciller alemana, Angela Merkel, sorprendió hoy al enviarle un decidido mensaje político al presidente George Bush: vía medios de comunicación le pidió al presidente de los Estados Unidos el cierre del campo de detención de Guantánamo.
La sorpresa fue el momento escogido por la jefa de gobierno. Para la semana entrante tiene previsto su primer viaje oficial a Washington como jefa de gobierno.
El objetivo del viaje y de su reunión con Bush el viernes próximo está centrado en mejorar las relaciones entre ambos aliados, un tanto disonantes tras las tensiones que nacieron por la negativa de Alemania a participar en la guerra de Iraq bajo el gobierno del socialdemócrata Gerhard Schroeder.
A través de declaraciones al semanario Der Spiegel, Merkel confrontó hoy a Bush y su entorno con una exigencia que ni siquiera su antecesor Schroeder, a pesar de todas las diferencias que tuvo con Bush, nunca se atrevió a formular: el cierre de Guantánamo.
"A la larga, una institución como Guantánamo no puede y no debe existir", dijo Merkel, pidiendo que "se busquen y se encuentren otras vías para tratar con los presos" del centro de detención que Estados Unidos posee en la base militar ubicada en Cuba en la que mantiene sin condena ni juicio a centenares de sospechosos de terrorismo.
La exigencia de Merkel recibió un amplio apoyo de todo el espectro político alemán: tanto de los aliados en el gobierno como de la oposición. Los socialdemócratas saludaron la posición de Merkel, lo mismo que el líder socialcristiano Edmund Stoiber y los líderes de la oposición, Guido Westerwelle (liberal) y Fritz Kuhn (Verdes).
Para el influyente Der Spiegel, Merkel muestra de esta manera "su decisión de emanciparse" de las posiciones asumidas por Washington, marcando diferencias hacia su cercanía a Bush mostrada durante su rol de jefa opositora en épocas de Schroeder.
Nadie cree que Merkel quiera mantener el nivel de distanciamiento que había buscado Schroeder en el pasado y ella misma se encargó hoy de aclarar que se intentará "encontrar una posición coincidente sobre el tema".
Sin embargo, no dejó de recalcar que va en serio: "No se trata de formular exigencias, pero sí de expresar lo que pienso y explicar mi posición que, tal como la digo aquí, la diré de igual modo a otros interlocutores", como lo señaló ante periodistas al margen de un acto partidario de su Unión Cristiano Demócrata.
El tema que escogió para marcar sus posiciones no puede ser más urticante para la Casa Blanca, el controvertido centro de Guantánamo.