Toronto (Canadá), 24 jul (EFE).- El Gobierno canadiense negó hoy cualquier relación entre la muerte de un joven iraní en Vancouver y la de la fotógrafa Zahra Kazemi, quien falleció el 11 de junio en Teherán tras presuntamente haber sido golpeada por la policía.
Las autoridades iraníes han acusado de perseguir y atemorizar a sus ciudadanos que viven en Canadá con la muerte de Keyvan Tabesh, de 18 años, quien falleció en Columbia Británica por disparos de la policía el pasado 14 de julio cuando amenazó a un agente con un machete.
"Son dos situaciones trágicas independientes -declaró a EFE el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores canadiense, Reynald Doiron-. No hay ningún vínculo" entre la muerte de Tabesh y la de Kazemi.
Zahra Kazemi, una fotógrafa canadiense de origen iraní, fue detenida el 23 de junio por el régimen iraní por tomar fotografías de la prisión de Evin, en Teherán, donde estaban detenidos un gran número de manifestantes reformistas.
Kazemi murió el 11 de julio de una hemorragia cerebral tras haber permanecido varios días en coma.
Una investigación del Gobierno iraní determinó que Kazemi, de 54 años de edad, había sufrido un golpe en la cabeza con un objeto contundente que le había provocado una fractura de cráneo.
Kazemi fue enterrada el miércoles en Irán, en contra de los deseos de su hijo, que vive en Montreal, lo que ha provocado que el Gobierno canadiense retiré su embajador de Teherán.
Doiron declaró que el caso de la muerte de Tabesh está siendo objeto de dos investigaciones, una por la policía de Port Moody -donde ocurrió el incidente- y otra por la oficina forense de Columbia Británica y que, si se determinan indicios de criminalidad, el agente implicado será juzgado.
"Nos hemos puesto en contacto con la embajada de Irán en Ottawa y les hemos ofrecido toda nuestra ayuda en este asunto para ponerlos en contacto con la policía de Port Moody por si quieren enviar observadores a la investigación", añadió Doiron.
Por otra parte, el embajador canadiense en Irán, Philip McKinnon, tiene previsto llegar mañana a Ottawa y mantener reuniones durante el fin de semana con altos funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores para comunicarles sus impresiones sobre la situación en Teherán.
"Procederemos con una revisión de nuestras relaciones bilaterales para tratar de determinar hasta que grado esas relaciones han sido afectadas por la muerte de Kazemi", explicó Doiron aunque el portavoz negó que Ottawa esté considerando represalias comerciales tal y como se había especulado. EFE
jcr/rcf/eil