Además de lidiar con una ajetreada agenda como gobernador del estado de Arkansas, últimamente se ha visto a Mike Huckabee frecuentando canales de televisión, redacciones de periódicos y emisoras de radio para hablar de un tema que lo obsesiona: ¿cómo bajar de peso y tener una vida más saludable?
Su preocupación se centra en las alarmantes cifras del sobrepeso en Estados Unidos pues, de acuerdo con el Centro para el Control de Enfermedades de ese país, el 30 por ciento de la población estadounidense es obesa, cifra que equivale a 60 millones de personas.
Lo curioso es que, hasta hace un año, Huckabee también formaba parte de ese grupo. En ese momento, su médico le advirtió que, si no hacía algo para cambiar radicalmente de hábitos, solo viviría diez años más.
Convencido de que se había transformado en su propio enemigo, Mike decidió someterse a un régimen alimentario severo, practicar más actividad física y controlar, con extrema minuciosidad, las enfermedades que lo estaban atacando.
Entonces pesaba 140 kilos (308 libras) y sufría de diabetes tipo 2, muy común en los pacientes que son víctimas de obseidad.
Hoy, su balanza marca 90 kilos (198 libras) y, según contó al diario en línea en español Iblenews,se siente increíblemente bien, con más energía y deseoso de que otras personas hagan lo mismo. Por eso, se aventuró a relatar sus experiencias en un libro que recientemente publicó: Deja de cavar tu tumba con un cuchillo y un tenedor: 12 pasos para acabar con los malos hábitos y comenzar un estilo de vida saludable.
En ese libro, el gobernador, de 49 años, detalla en qué consiste la dieta que le ha salvado la vida y la recomienda a ojos cerrados.
Al parecer, todas las mañanas desayuna algo de fruta y un par de huevos -ocasionalmente acompañados de tocineta-. A eso de las 10 a. m, come una manzana y hace el almuerzo con una ensalada o una pechuga de pavo.
A media tarde, consume otra fruta, una porción de maní, almendras u otras frutas secas y, a la cena, opta por el pescado o carne hervida, asada o a la parrilla. Los vegetales y las frutas siempre acompañan su plato porque estas, además de producirle saciedad, le aportan vitaminas, minerales y fibra.
Iblenews revela que el gobernador endulza su café o té con un sustituto del azúcar, come pan integral, no usa aderezos para sus ensaladas, evita los productos con azúcar refinado y, sobre todo, ha hecho un gran esfuerzo por reducir el tamaño de las porciones.
El ejercicio también es parte de su rutina. Incluso, gracias a su buena condición física, ha participado en algunas maratones como la Firecracker 5K en el 2004 y la maratón de Little Rock, en marzo pasado.
Una campaña nacional. Tan férrea es la lucha que está dando este hombre en Arkansas que, hace un mes, el expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton -quien debió ser sometido a una operación del corazón, en parte por su afición a la "comida chatarra"- decidió reclutarlo para llevar a cabo un plan nacional dirigido a combatir la obesidad infantil en ese país a lo largo de los próximos diez años.
Tal y como lo informó la agencia de noticias AP, la tarea que asumieron ambos es titánica, pues se calcula que uno de cada tres niños en la gran nación del norte sufre de sobrepeso y, por la misma razón, la diabetes en menores de edad avanza a pasos de gigante.
El hecho se agrava pues la alimentación que tienen estos pequeños en sus casas y escuelas no es la más conveniente para revertir la tendencia.
La cantidad de frituras, azúcares y bebidas gaseosas que consumen continuamente los pone en grave peligro.
Como parte de la campaña, Clinton y Huckabee están en conversaciones con algunos de los restaurantes de comidas rápidas para que varíen el menú y los niños puedan consumir platillos más livianos y nutritivos.
El gobernador también ha empezado a visitar ya escuelas y colegios de diversos estados para motivar a los estudiantes a adquirir hábitos alimentarios saludables e instarlos a que se involucren en alguna actividad física.
También les aconseja reducir el núemero de horas que pasan frente al televisor o la computadora, ya que se ha comprobado que ese es uno de los factores por los cuales estos pequeños son tan sedentarios.
Quienes escuchan las palabras de Huckabee saben que predica con su testimonio, pues es un hecho que la dieta y el ejercicio fueron las dos armas que le salvaron la vida.