
Nadie sabe exactamente por qué, pero los ticos somos muy conservadores frente a los cambios radicales de imagen. Si no, piense cuántas personas conoce usted que tienen el mismo corte o color de pelo desde hace cinco, diez, o más años... el número lo va a asombrar.
Un cambio en la forma en que luce nuestro cabello puede ser bueno hasta para la salud mental de cualquiera. Ya lo dijo el estilista francés Jean-Louis David: "cuando una mujer quiere cambiar de peinado, significa que está en crisis, es una transformación importante y es necesario usar la psicología". Así que no es sencillamente una cuestión de estar, o no, a la moda.
Si usted es una de esas personas que le teme a los cambios, por lo menos en cuanto a imagen se refiere, hoy la tecnología le da un empujón: hay programas de cómputo con los que usted puede saber cómo se vería con los estilos que quiere adoptar. Hombres y mujeres por igual tienen posibilidad de acceder a este recurso.
El programa, que en unos casos se llama salón de belleza virtual y en otros, Cosmopólitan, le permite escoger entre 250 a 300 posibilidades entre cortes de cabello -corto, mediano y largo- peinados, colores de tinte, reflejos y hasta tipos de maquillaje. Usted hace las combinaciones.
¿Hacemos la prueba?
Este programa no es novedoso, ya que en el país tiene más de un año de estar en uso; sin embargo, pocas personas saben que existe. Su funcionamiento es muy sencillo: usted llega al salón, ahí le recogen el cabello o -en el caso de que su cabello sea corto- lo peinan hacia atrás. "La idea es que el rostro quede lo más descubierto posible para que los cortes calcen en el rostro", afirma Mauricio Obregón, de Mauricio Peluquería.
La computadora tiene una especie de lector que toma una foto y esta entra de inmediato al sistema. El segundo paso es escoger el tipo de corte (corto, mediado o largo), el programa permite hacer el peinado o tipo de corte más grande o más pequeño, dependiendo del tamaño de su cabeza.
El tercer paso es escoger la tonalidad del tinte, en caso de que se lo quiera teñir, y a partir de ahí todos los cambios dependerán de su imaginación.
Hay que reconocer que el peinado que uno escoge no se ve tan real como si uno se pusiera una peluca, sino que el pelo se ve como si fuera una fábula tridimensional, pero sí muy cercano a la realidad.
"La gente se emociona como chiquitos, empiezan a ponerse peinados y cortes como si fuera un juego", cuenta Obregón.
Después de que usted escoja lo que se quiere hacer, el peluquero evaluará su decisión, la cual partirá de un análisis de su textura de cabello y cantidad. "La gente lo ve, se divierte, pero al final lo que cuenta es la opinión de estilista. En esto, un 20 por ciento lo hace la computadora y el otro restante el estilista", afirma Carolina Orias, del Salón Efectos.
Una de las limitaciones que tiene este tipo de programas agrega Orias y que hace tan relevante la opinión de quien corta el cabello, es que los cortes y peinados que sugiere la computadora se aprecian solo de frente.
"La persona no puede verse de lado, por lo que hay cortes que se le ven bien a la persona de frente, pero, por la forma de la cabeza, no lucen bien desde otros ángulos y esto no se aprecia en la pantalla".
Además, Mauricio reconoce que entre todas las opciones para escoger, hay algunas muy modernas y otras no tanto, pero él considera que pueden servirle a las personas para alguna ocasión especial, o como en todo, hay personas a las que les pueden gustar.
Con todo y esto, tanto Obregón como Orias coinciden en que el programa ha servido para que a la gente se le quite el miedo de hacerse cambios en de imagen. "Nos ha servido para darle apoyo al estilista y confianza a la gente", considera Carolina.
"Algunas clientas escogen los cambios, se les imprime el trabajo, se lo llevan a la familia para preguntar opiniones, y luego toman la decisión mucho más seguras", comenta Obregón.
Una de las usuarias de este sistema es Dania Camacho, de 45 años, que se atrevió, después de verse en la pantalla, a cortarse el pelo corto y a hacerse mechas.
"Antes de este sistema siempre había querido hacerme un cambio, pero nunca me atreví porque tenía el pelo largo; después de hacer la consulta y tener una idea de cómo iba a quedar, me ilusioné, y ahora estoy muy contenta.
Y usted, ¿cómo se vería con otro corte?
Decídase
Existen varios salones que dan el servicio de cambio de look por computadora, esta es la información de dos de ellos:
Lugar: Mauricio Peluquería.
Dirección: 300 m sur del Colegio Saint Francis.
Horario: De lunes a sábado, de 9 a. m. a 7 p. m. Se trabaja sin cita previa.
Costo de la consulta por computadora: Es gratis siempre y cuando la clienta se haga el trabajo.
Precio del corte: ¢3.000 (el costo del peinado, blower o tratamientos, es aparte)
Teléfonos: 240-5867 y 381-3615.
Lugar: Efectos
Dirección: Plaza Cristal, en Curridabat, locales 40 y 41.
Horario: De lunes a sábado, de 9 a. m. a 7 p. m., con cita previa.
Costo de la consulta por computadora: ¢3.500 solo la consulta, si se hace el trabajo se cobra ¢1.500.
Precio del corte: Depende del estilo, va de ¢2.500 a ¢3.000.
Teléfonos: 2341224/ 283-5057.