España. Las afecciones digestivas aumentan consideradamente durante el verano motivadas, sobre todo, por el típico desorden dietético que se suele llevar en esta época del año, según afirmó el doctor Ramón Angós, especialista del Servicio de Digestivo de la Clínica Universitaria de Navarra.
"Muchas de las comidas se realizan al aire libre, con el riesgo que conlleva si es que no se toman algunas medidas preventivas el hecho de estar en contacto con bacterias, parásitos o virus", añadió el experto.
Según dijo, ello no quiere decir que no se deba disfrutar del campo, de la montaña, del mar..., sino que conviene adoptar algunas precauciones para evitar problemas en el aparato digestivo.
Entre los procesos digestivos más frecuentes, expuso el médico, está la diarrea. "La diarrea aguda señaló el doctor Angós es más frecuente en verano. Generalmente se adquiere por vía oral, con la ingesta de alimentos o bebidas contaminadas".
Ola de consecuencias
Cuando se desencadena este tipo de procesos es fundamental, dijo, impedir que la persona afectada se deshidrate, lo que originaría una pérdida importante de electrolitos, sales y minerales que son muy necesarios para el correcto funcionamiento del organismo con el consiguiente riesgo para la vida del paciente.
"Para evitar la deshidratación, es preciso ingerir soluciones preparadas que venden en las farmacias o limonada alcalina casera. Este tipo de limonada se prepara mezclando en un litro de agua, el zumo de uno o dos limones y añadiéndole una cucharada sopera de bicarbonato, dos de azúcar y un poco de sal. Estos líquidos se deben tomar poco a poco".
Según el especialista, cuando el número de deposiciones es menor se puede iniciar una dieta astringente consistente en arroz blanco, jamón de York, plátano, zanahoria... Si existieran vómitos, fiebre muy elevada, deterioro del estado general, enfermedades sistémicas concomitantes... debe ser valorado por un médico. "El uso de antidiarreicos o de antibióticos no es recomendable salvo en determinadas circunstancias y siempre indicados por el médico", expuso.
Los más vulnerables
El experto advirtió de que especial cuidado se debe tener cuando los procesos diarreicos afectan a los niños, a los ancianos y a las personas con enfermedades crónicas como insuficiencia renal, cardíaca, pulmonar o enfermos oncológicos, ya que son más sensibles a la deshidratación.