Irreverente y con energía suficiente para saciar la sed de música y baile de 60.000 almas –contabilizadas por la organización–. Así estuvo Calle 13 durante el primer concierto masivo del Festival Internacional de las Artes (FIA), anoche, en La Sabana.
La cita comenzó a las 9: 15 p. m., cuando luego de una cuenta regresiva de un minuto que se proyectó en pantallas gigantes, Residente, Visitante y la PG 13, salieron para interpretar Digo lo que pienso.
Como si fuera una copia del concierto que los puertorriqueños ofrecieron hace un año en Palmares, el grupo tocó inmediatamente Baile de los pobres.
Sin embargo, eso poco le importó a la gente que hizo suyo el estribillo de la canción “No se necesita plata pa moverse, necesitas onda y música cachonda“.
Mientras en el escenario los hermanos hacían de las suyas con No hay nadie como tú, en tierra firme algunos oficiales de la Fuerza Pública batallaban para calmar algunos disturbios y hasta bajar a los que se trataban de subir a las copas de los árboles.
La temperatura disminuía en San José pero, en La Sabana, las carnes se agitaron y a los cuatro vientos la gente comenzó a cantar Vamo’ a portarnos mal.
“Buenas noches Costa Rica, que bonito formar parte de esto, que está dedicado al arte y que es gratis”, dijo René Pérez, Residente, quien le explicó al público que este último tema hablaba de la gente que se portaba mal con tal de hacer crecer a la sociedad.
El artista añadió: “Le pedimos a la radio de aquí que comiencen a apoyar la música nacional”, y de inmediato comenzó a cantar Ven y critícame, tema que dedicó a las personas que hacen comentarios negativos sobre su trabajo.
En medio de tanta energía, el grupo disminuyó sus revoluciones para cantar Un beso de desayuno, del disco Residente o Visitante.
Como es usual en sus conciertos, Residente dedicó un buen tiempo para hablar con sus seguidores.
En su segunda intervención aprovechó para abogar sobre la importancia de la educación pública gratuita, pues ella influye con la disminución de la violencia.
En ese instante anunció que su siguiente tema sería La bala, canción que dedicó a Facundo Cabral , víctima de la ola de crímenes que se viven en América Latina, acción que el público aplaudió y alabó.
La algarabía disminuyó con el cantante, que añadió que esta canción también estaba dedicada al presunto actor intelectual del asesinato del argentino . Este hecho enmudeció a La Sabana, y algunos hasta se sonrojaron.
La noche continuó y con ella llegó el momento de cantarle a otra de las realidades de nuestra América Latina: la migración. Fue entonces que la voz de Pérez y la PG 13 se fundieron en Pal’ norte.
Los artistas combinaron sus temas más fuertes con otros más livianos como Suave y Chulin culin chunfly.
La fiesta continuó con La cumbia de los aburridos, celebrada principalmente por las personas que estaban en las cercanías de la tarima, pero vivida con tranquilidad por los que estaban al final de la zona de conciertos.
Las luces se apagaron y el logo de la agrupación nuevamente brilló en las pantallas.
Pérez nuevamente tomó el micrófono, pero el sonido traicionó a la banda y su mensaje no se escuchó hasta atrás del lugar, donde el olor de la marihuana se sentía fuertemente.
De seguido se oyó La vuelta al mundo, un reggae suave que relajó a las 60.000 almas .
“Oye, vamos a hacer algo chévere esta noche”, dijo residente mientras agredecía al público por el cariño mostrado señalando su corazón.
De inmediato el sonido de la percusión anunció la llegada de La Perla, una canción que cobró un sentido especial, pues contó con la participación del músico, compositor y arreglista costarricense Walter Flores, quien los acompañó con un solo de flauta.
En medio del rap Residente le dijo al público: “Que te parece esta combinación de Costa Rica y Calle 13”, pregunta que emocionó a los miles de asistentes.
El clímax del concierto vino con la interpretación del que fuera el primer gran éxito de la agrupación, ¡Atrévete te te!, que además de poner a bailar al mar de gente, hizo que otros tantos sacaran su celular para inmortalizar el momento. También marcó la recta final de un gran concierto, a las 10:45 p. m., ya muchos comenzaron a buscar el camino de regreso a casa.