Un hombre con alma y olfato de narcotraficante tenía que aprovechar la espesa y convulsa situación; eso sí, como en todo negocio el secreto es diferenciarse: la heroína tenía que ser limpia, de calidad.
De esta forma, el negocio millonario de la droga da pie al filme Gánster Americano , que se estrenó el viernes en nuestro país y que llama la atención en la cartelera.
El convulso barrio de Harlem se convierte así en el espejo más claro de lo que sucedía en la época de los años 70 en Estados Unidos, y en la que Frank Lucas (Denzel Washington) saca a relucir su experiencia en el negocio de la droga en medio de los miles de militares adictos a la heroína y a su expansión.
Valiéndose de su ingenio y de un talento sobresaliente para los negocios, Frank Lucas se convierte en un crudo magnate del narco, quien administra una buena parte del multimillonario negocio.
Alguien le sigue la pista a Lucas, y ese alguien tratará de atraparlo a toda costa. Es allí donde entra en acción el policía Richie Roberts (Russell Crowe), hombre intrépido y con muchas agallas, que rápidamente se da cuenta de quien mueve las fichas más pesadas y estratégicas del narcotráfico callejero.
En pocas palabras, Frank es el pez gordo, y Roberts no quiere a los pececillos, él va por los grandes.
Bajo ese panorama, la cacería entre Lucas y Roberts esta declarada, los obstáculos de corrupción policial están a la orden del día y, en consecuencia, la situación se tornará cruda y violenta.
Para agravar el problema, la mafia funciona con total impunidad, pues solo se necesita un soborno y hay licencia para delinquir.
Sobra decir que las actuaciones de Washington y Crowe son el plato fuerte perfecto para una trama de grandes emociones. A esta nómina, se suma la destacable participación Ruby Dee, quien por su papel está nominada como mejor actriz de reparto en los Oscar.